Baleares

Formentera, el paraíso de aguas turquesas y exclusividad donde Luis Enrique desconecta tras conquistar la Champions

Playas paradisíacas, gastronomía auténtica, patrimonio, naturaleza y tranquilidad. Un oasis perfecto para descansar de la presión del fútbol de élite.

Con la conquista de la Liga de Campeones al frente del Paris Saint-Germain, Luis Enrique (Gijón, 56 años) ha vuelto a confirmar su estatus como uno de los entrenadores más exitosos del fútbol europeo. Tras una temporada marcada por la exigencia y la presión de competir al máximo nivel, el técnico asturiano ya piensa en su particular ritual de descanso para este verano: Formentera.

Lejos del bullicio de París, Luis Enrique encuentra su refugio en la isla Pitiusa a la que lleva años vinculado y donde suele pasar largas temporadas junto a su esposa, Elena Cullell, y sus hijos. Fiel a sus costumbres, el entrenador aprovecha los meses de calor para desconectar en España, alternando entre su Asturias natal y este rincón del Mediterráneo que se ha convertido en uno de sus lugares favoritos.

La pasión del técnico por la menor de las Pitiusas le llevó a adquirir en 2022 una espectacular vivienda que combina vanguardia y tradición local. Concebida bajo los principios del minimalismo cálido, la casa respeta la arquitectura típica de la isla mediante el uso de piedra original, mortero de cal, madera noble y fibras naturales. En el exterior destacan las zonas chill-out, las terrazas con mobiliario artesanal, un gran porche mediterráneo rodeado de buganvillas y una piscina integrada en el paisaje, todo pensado para disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza.

La isla elegida para el descanso

Más allá de su espectacular vivienda, el gran atractivo de Formentera reside en todo lo que ofrece esta diminuta isla con poco más de 11.000 habitantes: una experiencia exclusiva, tranquila y de calidad. Para empezar, sus playas son, sin duda, la principal carta de presentación. Arenales como Ses Illetes, Migjorn, Levante, Cala Saona o Es Caló cautivan a quienes las visitan por sus aguas cristalinas, sus tonos turquesa y su arena blanca. Buena parte de esta belleza se debe a la posidonia oceánica, una planta marina que filtra y oxigena el agua, creando un paisaje que recuerda al Caribe y que convierte la isla en un paraíso para el baño, el buceo y los deportes acuáticos.

Playa de Sus Illetes (Formentera, Islas Baleares)

La experiencia formenterense también se disfruta a través del paladar. La gastronomía local combina tradición marinera y producto de proximidad en restaurantes emblemáticos como Can Forn, en Sant Ferran, donde destacan recetas típicas como la ensalada payesa, el frit de polp o los calamars a la bruta. Para quienes buscan comer frente al mar, Sa Platgeta es uno de los lugares de referencia, ideal para degustar una buena paella, una fideuá o algunos de los clásicos aperitivos mediterráneos mientras se contempla el paraíso natural de la isla.

A ello se suman numerosos planes que completan la experiencia de la isla: contemplar el amanecer desde el faro de La Mola, recorrer el famoso mercado artesano de la misma localidad, descubrir el mercado de arte de Sant Ferran, pasear por Sant Francesc, considerado el corazón cultural de Formentera y presidido por su histórica iglesia fortificada del siglo XVIII, o disfrutar del núcleo urbano de Es Pujols.

Una combinación de playas paradisíacas, gastronomía auténtica, patrimonio, naturaleza y tranquilidad que explica por qué Luis Enrique sigue escogiendo Formentera año tras año para desconectar, celebrar logros, recargar energías y alejarse de los focos tras las exigencias de la temporada futbolística.

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