Ramón Freixa cruza el Mediterráneo para anclarse en Formentera con un doble proyecto gastronómico dentro del sofisticado Hotel Cala Saona: un chiringuito frente al mar y un restaurante gastronómico concebido para rendir homenaje al paisaje, al producto y a la tradición mediterránea. Desde el amanecer hasta la puesta de sol, el chef catalán, que defiende que “sin tradición no hay vanguardia” llevará a la isla una cocina profundamente conectada con el territorio, elevando la oferta culinaria de uno de los destinos más exclusivos del Mediterráneo, un lugar que, además, forma parte de su historia personal desde hace más de quince años.
El cocinero, al frente de Ramón Freixa Madrid y poseedor de dos estrellas Michelin, ha descrito este desembarco como:
«maravillosa realidad, un sueño cumplido«
ya que Formentera ha sido durante años su refugio estival e inspiración creativa.
“Llevo más de 15 años veraneando en la isla y siempre había imaginado hacer algo aquí. Formentera tiene una energía especial, una forma de entender la vida y el producto que conecta totalmente con mi cocina”
Ha explicado Freixa sobre un proyecto que nace desde el vínculo emocional con el entorno.
La cultura, el ecosistema y la identidad mediterránea emergen como ejes centrales de Restaurante Cala Saona Ramón Freixa, el nuevo chiringuito ilustrado frente al mar que abrirá a mediodía para ofrecer una experiencia relajada, luminosa y completamente integrada en el paisaje. El chef ha definido el espacio como un “sofisticado chiringuito frente al mar” pensado para quienes entienden el lujo desde “los placeres sencillos y el producto directo”. Una propuesta en la que las brasas, las frituras limpias, los aliños frescos y la técnica precisa se ponen al servicio del sabor.
Al llegar la noche el concepto cambiará en el restaurante gastronómico de Freixa con un menú degustación basado en la reinvención de la tradición, el producto y el territorio.
La carta explora las recetas tradicionales del litoral y de las islas a través de una ejecución refinada y contemporánea. Una langosta a la parrilla, un carabinero con sobrasada o un rodaballo al horno con vistas al mar pondrán el Mediterráneo en el centro de la experiencia. También habrá protagonismo para los arroces de autor, como el arroz seco con gamba, butifarra y pulpo o el arroz de bogavante azul, además de postres inspirados en el recetario balear, como la ensaimada con crema quemada y helado de nata. Todo ello acompañado por una filosofía culinaria basada en el respeto absoluto al producto local y a quienes lo hacen posible: pescadores, agricultores y productores de la isla.
“Queríamos hacer una cocina honesta, elegante y muy ligada al entorno; una cocina que supiera a mar, a sal y a verano”.
Ha señalado Freixa sobre esta propuesta mediterránea diseñada para disfrutar sin artificios, con el mar como escenario principal y la cala como telón de fondo.
Cuando cae la noche, el proyecto cambia completamente de registro para dar paso a Sol Post Ramón Freixa, el restaurante gastronómico del chef en Cala Saona. Allí, Freixa plantea un menú degustación de alta cocina contemporánea que explora el origen con una mirada moderna basada en la tradición. El espacio, concebido para acompañar una de las puestas de sol más espectaculares de Baleares, propone un viaje culinario íntimo y sensorial a través de la riqueza gastronómica de Formentera y del Mediterráneo.
El menú degustación recorre sabores y productos del territorio mediante elaboraciones como un pastisset de peix y calabaza, un pan de cristal con fuet de porc negre o una sepia con jamón ibérico y caviar, en una carta donde el mar y la montaña dialogan constantemente. Freixa plantea así una cocina de autor sofisticada pero emocional, donde cada plato pretende traducir el paisaje natural de la isla.
“Sol Post habla del territorio, del origen y de la memoria, pero desde una visión contemporánea. No se trata de reinterpretar por reinterpretar, sino de emocionar desde el sabor y desde el respeto al producto”, ha explicado el chef sobre un proyecto que busca convertir las noches de Formentera en una experiencia gastronómica única.
Desde Hotel Cala Saona destacan además que la propuesta de Freixa nace con vocación de convertirse en uno de los grandes atractivos culinarios del verano balear, abierto tanto a huéspedes como a visitantes externos, con acceso desde el propio hotel o directamente desde la cala. “Este verano las veladas más íntimas y especiales de Formentera llevan el sello de Freixa”, han avanzado desde el establecimiento.

