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Adela Zabalegui, enfermera: «Invertir en enfermeras es una apuesta estratégica para el futuro del sistema sanitario»

Con motivo del Día Internacional de la Enfermería, que se celebra el 12 de mayo, conversamos con Adelaida Zabalegui, una enfermera que dedica su vida a transformar la enfermería, impulsar el liderazgo femenino y demostrar que el cuidado también puede cambiar el mundo

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Adela Zabalegui, subdirectora de Investigación y Docencia de Enfermería en el Hospital Clínic de Barcelona

Hay personas cuya trayectoria profesional no solo trasciende para convertirse en una auténtica fuente de inspiración generaciones venideras, sino que es capaz de transformar una disciplina. Ese es el caso de Adelaida Zabalegui, una de las figuras más influyentes de la enfermería a nivel internacional. Zabalegui es una mujer que dedica su vida a transformar la enfermería, impulsar el liderazgo femenino y demostrar que el cuidado también puede cambiar el mundo.

Enfermera desde 1982, doctora por la Universidad de Nueva York y primera enfermera en España reconocida como Doctora Honoris Causa por una universidad extranjera, Zabalegui ha construido una carrera marcada por la excelencia académica, la gestión sanitaria y el impulso de la investigación. Su trayectoria incluye puestos de máxima responsabilidad tanto en España como en Estados Unidos. De hecho, fue responsable de la subdirección de Enfermería del Hospital Bellevue de Nueva York. En España, ha ejercido la dirección de Enfermería del Hospital Clínico de Barcelona (2009-2016) y de la escuela de enfermería de la Universidad Internacional de Cataluña. Actualmente, asume el cargo de subdirectora de Investigación y Docencia de Enfermería en el Hospital Clínic de Barcelona.

En el marco del Día Internacional de la Enfermería, conversamos con ella para reflexionar sobre el papel estratégico de las enfermeras en la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y la necesidad de impulsar la inversión en enfermeras y de reforzar el liderazgo enfermero en un marco sanitario cada vez más complejo.

El éxito de los sistemas sanitarios depende de muchos factores: el número de hospitales, las tecnologías disponibles… El nivel de formación y capacitación de los profesionales sanitarios es clave. ¿Qué hueco ocupan aquí las enfermeras?

Las enfermeras somos un elemento fundamental del sistema sanitario. No lo digo yo, lo dice el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom, y muchos otros líderes. En primer lugar, porque somos el grupo profesional más numeroso del sistema sanitario. Además, las enfermeras estamos en todos los puntos de atención a la persona que necesita un servicio sanitario, enferma o potencialmente enferma. Y, en tercer lugar, las enfermeras tenemos un conocimiento único que ningún profesional tiene, y es esa capacidad de ver a la persona a la que atendemos de una manera global. Por todo esto, lo que nos caracteriza a las enfermeras no se limita sólo a aspectos relacionados con el cuidar, que eso es la esencia de lo que hacemos las enfermeras, sino con abogar por el paciente, la compasión, el entender lo que el paciente necesita dentro de unos marcos de seguridad, de calidad, de capacidad, de coordinación, de evidencia científica. En los últimos años, se ha demostrado que una enfermera es capaz de aportar un gran valor añadido a nuestro sistema sanitario.

¿Cree que las enfermeras son un factor crítico de progreso sanitario y social?

El sistema sanitario, a nivel internacional, presenta una gran complejidad asistencial. Cabe decir que, además, esta complejidad va en aumento. Por lo que, surge la necesidad de buscar la sostenibilidad. Y aquí las enfermeras son clave. De hecho, ya no son aquellas personas que dan la mano, sino que son profesionales que se han formado durante años adquiriendo grandes competencias y, después, se actualizan constantemente adquiriendo una profesionalización de máximo nivel. Las enfermeras españolas, por ejemplo, se han empoderado enormemente en los últimos años en conocimientos, en actitudes, en habilidades y en experiencia.

Gracias a estas competencias, capacidad y visión de las personas desde el punto de vista humano, podemos considerarlas factores críticos de progreso sanitario y social. Pero debemos saber utilizarlas en clave de progreso y entender que invertir en enfermería no es un gasto, sino una apuesta estratégica para el futuro del sistema sanitario. Porque las enfermeras no solo cuidan: coordinan, educan, previenen, investigan, acompañan y aportan una visión integral de la persona que ningún otro profesional sanitario posee.

Esta complejidad asistencial que menciona está marcada por retos como el envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y la presión asistencial. ¿Cree que faltan recursos en el sistema para encararlos o el problema es que no se entiende el retorno que supone la inversión en talento enfermero y nuevos roles?

Tenemos cada vez más personas a las que tenemos que atender, más complejas y, por lo tanto, la inversión es necesaria. Necesitamos más tecnología, nuevos tratamientos, nuevos medicamentos y, sobre todo, lo que necesita el sistema sanitario español son más profesionales. Esto no lo digo yo tampoco, lo dice la OCDE. Según el último informe publicado, España, per cápita, está por debajo en la inversión sanitaria respecto a la media de los 42 países de la OCDE. Por supuesto que es un tema de inversión en el sistema sanitario.

Pero ese informe del Estado de la Salud dice que España es un país donde hay muchos médicos y pocas enfermeras. Tenemos un modelo sanitario biomédico que no da respuestas a las necesidades de los pacientes. Entonces: ¿necesitamos médicos? Por supuesto. Pero lo que necesita el sistema sanitario son más enfermeras para responder a ese tsunami de cuidados relacionados con el envejecimiento y con la aplicación de los roles avanzados de enfermería. Entonces, necesitamos más enfermeras. Enfermeras generalistas de grado, especialistas y un modelo de práctica profesional que incluya la regulación y el marco legal de la práctica avanzada para dar respuesta a los problemas de cuidados complejos que tienen las personas.

Concretamente, ¿en qué situación está España respecto a Europa en cuanto a ratio de enfermeras?

La media de los 42 países analizados por la OCDE es de 9,2 enfermeras por cada mil habitantes. España tiene 5,9. Estamos al nivel de países del este de Europa. Está documentadísimo que necesitamos más enfermeras, no para hacer lo mismo, sino para trabajar mejor y dar mejor respuesta a las necesidades del paciente. El sistema sanitario que nos gustaría ofrecer a la población española es el de Irlanda o el de otros países de nuestro contexto a los que siempre miramos como práctica de excelencia.

¿Qué impacto tiene una enfermera bien dimensionada y con autonomía real en términos económicos?

Las publicaciones del Lancet, del British Medical Journal y muchos informes repetidos dejan claro que la inversión en más enfermeras económicamente es rentable. Por supuesto que inicialmente hace falta una inversión y puede parecer un coste añadido, pero el retorno es muy significativo.

En Australia se hizo un estudio sobre el coste de la inversión en enfermeras y se identificó que esa inversión en más enfermeras y en mejor cuidado reducía significativamente la mortalidad en un 7%, las readmisiones hospitalarias en otro 7% y disminuía la estancia hospitalaria en un 3%. Y por cada euro invertido había un retorno del doble de la financiación. Es decir, que incluso en aspectos económicos el retorno está descrito como importante. El Consejo Internacional de Enfermeras también hizo un análisis de costes y reiteraba que contratar más enfermeras para cuidar mejor a las personas no es un coste, sino una inversión con un gran retorno.

¿Qué competencias debe adquirir una enfermera hoy en día para poder liderar la transformación del sistema sanitario y adaptarse al entorno?

Es fundamental adquirir competencias tecnológicas: saber qué tecnologías existen, cómo se utilizan y cómo trabajar con ingenieros o matemáticos además de con profesionales sanitarios. Las enfermeras deben formarse para utilizar la inteligencia artificial, entender cómo se genera, cuáles son las dimensiones éticas y legales de esta tecnología y cómo aplicarla para dar valor al sistema sanitario.

También es muy importante entender la complejidad del sistema sanitario, porque los ingenieros generan robots, pero no conocen el sistema sanitario. Las que realmente conocen todo el sistema sanitario son las enfermeras, porque una enfermera ha trabajado en urgencias, en UCI, en hospitalización o en áreas quirúrgicas. El itinerario formativo y clínico de las enfermeras es muy rico. Ese trabajo conjunto con ingenieros y matemáticos es fundamental, pero siempre pensando en qué valor añade al paciente y al sistema sanitario.

¿Cómo prevé que avanzará la profesión en los próximos años?

El futuro de la Enfermería es muy atractivo. Cuando volví de Estados Unidos a España hablaba del doctorado y parecía imposible pensar en enfermeras doctoras. Y ahora, en cualquier foro o reunión, preguntas si hay alguna enfermera doctora o haciendo el doctorado y cada vez tenemos más y muy bien preparadas. Por lo tanto, el futuro de la enfermería tiene que ver con que nos hemos convertido en profesionales imprescindibles. Ya no es aquello de ‘vamos a darles participación’. No. El sistema sanitario necesita más enfermeras para su sostenibilidad.

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