La historia de la humanidad nunca ha consistido en un monólogo. Sino en un diálogo. Entre iguales y distintos. Entre sociedades y ámbitos. Y en el mundo de la cultura, esta conversación es fundamental para plasmar la realidad y la belleza que percibimos. Parte de esta representación se lleva puesta, a través de la moda, y hay que recalcar que el arte, es su mejor aliado en cualquier tertulia. Como decía Coco Chanel : «La moda no existe solo en los vestidos. La moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con las ideas, con la forma en que vivimos». En este contexto, la ciudad de Lisboa se convierte en el escenario y la guardiana de ese diálogo entre disciplinas con la exposición Arte & Moda, presentada en la Fundación Calouste Gulbenkian, que materializa la idea de que el arte y la moda son espejos entre sí, reflejando una misma conversación estética y cultural desde lenguajes distintos.
Concebido para conmemorar tanto el 70 aniversario de la institución como el legado de su fundador, el magnate del petróleo y coleccionista Calouste Gulbenkian, la muestra, que puede visitarse del 17 de abril al 21 de junio de 2026, reúne cerca de 300 piezas que ponen en relación obras maestras del museo con creaciones de alta costura, mostrando cómo ambas disciplinas comparten lenguaje estético, sensibilidad y símbolos culturales. El recorrido propone una lectura en la que el vestido no es solo moda, sino también documento histórico, escultura y expresión artística de su tiempo.

El proyecto ha sido comisariado por el experto en arte y moda Eloy Martínez de la Pera, quien subraya la relevancia de la conexión entre disciplinas. La exposición nace tras el interés del director de la fundación, Antonio Filipe Pimentel, después de conocer otros trabajos del comisario en los que ya había explorado los vínculos entre la moda y el arte, como en su exposición sobre Balenciaga en Madrid. Desde entonces, el proyecto ha sido desarrollado durante varios años hasta seleccionar unas 120 obras de arte del museo y alrededor de 150 piezas de indumentaria, estableciendo un diálogo visual cuidadosamente construido entre ambas colecciones.
Reflejos con mucha historia
Uno de los elementos más característicos de la exposición es la ausencia de jerarquías entre las piezas. Pinturas de grandes maestros como Rembrandt conviven con objetos decorativos o mobiliario del siglo XVIII, mientras que la moda se integra en ese mismo plano de lectura artística. El recorrido atraviesa distintas épocas y civilizaciones, desde el Antiguo Egipto hasta el siglo XX, incluyendo referencias a Grecia, el Renacimiento o el arte prerrafaelita.


La selección de prendas es igualmente diversa y abarca desde piezas del siglo XIX hasta creaciones de casas de moda internacionales como Givenchy, Dior, Balenciaga, Alexander McQueen o Jean-Paul Gaultier. La exposición incluye también un homenaje especial a Hubert de Givenchy, así como a otros diseñadores que han marcado la historia de la alta costura contemporánea. Además, se da espacio a creadores portugueses como Alves/Gonçalves o Nuno Gama, integrando así una huella local dentro del discurso global de la muestra.
La muestra de una pasión
El origen de la colección que inspira esta exposición se remonta a la figura de Calouste Gulbenkian, quien dedicó cerca de cuarenta años a reunir una de las colecciones de arte más variadas del mundo. A su muerte en 1955, legó todos sus bienes a Portugal, dando origen a la fundación que lleva su nombre, inaugurada en 1956. La institución no solo conserva este patrimonio, sino que también desarrolla exposiciones temporales y proyectos culturales que mantienen vivo el espíritu del coleccionista, centrado en la belleza y el diálogo entre culturas.

Un escenario de mucho arte
El edificio que alberga la exposición es también una parte esencial de la experiencia. El complejo modernista de la Fundación Calouste Gulbenkian, inaugurado en 1969 y diseñado por Ruy d’Athouguia, Alberto Pessoa y Pedro Cid, destaca por su integración con la naturaleza y su arquitectura sobria basada en el hormigón y el vidrio. Reconocido con el Premio Valmor y declarado Monumento Nacional, es considerado una de las primeras obras de arquitectura contemporánea protegidas en Portugal, lo que refuerza su importancia dentro del patrimonio cultural del país.
El arte y la moda son disciplinas accesibles
De manera mucho más accesible que la Met Gala -cuyo tema de 2026 ha sido casualmente esta misma conversación-, Lisboa abre las puertas al diálogo eterno de una relación cultural que va mucho más allá del tiempo y de la sociedad. Trasciende la idea de que el arte y la moda viven a través de nuestra historia y de nuestra propia realidad..

