De capital en capital, Rafael Jódar Camacho (Leganés, Madrid, 2006) está demostrando ser la nueva ilusión del tenis español. Primero en casa, donde deslumbró en el Mutua Madrid Open -alcanzó los cuartos de final y cayó ante el número uno del mundo, Jannik Sinner-, y ahora en Roma, donde el madrileño sigue confirmando su espectacular ascenso en el Masters 1.000. Tras alcanzar la tercera ronda del torneo, esta tarde se medirá al italiano Matteo Arnaldi con el objetivo de sellar su pase a los octavos de final del Foro Itálico. Con solo 19 años y situado actualmente en el puesto 34 del ranking ATP, Jódar ya no es una promesa desconocida ni un heredero de nadie, sino uno más de los nombres propios del circuito.
Nunca son suficientes los españoles dignos de talento deportivo. Junto a Carlos Alcaraz -ya asentado de sobra en el libro de leyendas del tenis español e internacional-, Jódar también puede escribir su propio camino en paralelo. El primer capítulo trataría sobre su irrupción meteórica este último año, ya que comenzó 2025 en el puesto 896 del mundo, entró en el top 500 a mitad de temporada y terminó el año como número 168.
La historia continuaría con su primera huella distintiva: presumir de un récord histórico. Ha logrado 17 victorias en sus primeros 25 partidos ATP, superando los registros iniciales de Rafa Nadal (15), Carlos Alcaraz (14), Novak Djokovic (12), Roger Federer (11) y el propio Jannik Sinner (12). Para ser los primeros capítulos, no está nada mal.
Otro Rafa en la pista
Con un nombre todoterreno muy conocedor de esta profesión, el tenista de Leganés empezó a jugar con apenas cuatro años en su ciudad natal. Se formó en el Club de Tenis Chamartín y posteriormente continuó su desarrollo en Estados Unidos, en la Universidad de Virginia. Allí comenzó a llamar la atención gracias a reconocimientos como el ITA National Rookie del Año y los Honores ITA All-American, consolidándose como uno de los jóvenes con mayor proyección del tenis universitario estadounidense.
Antes de dar el salto definitivo al profesionalismo, Jódar ya había brillado en categoría junior. Llegó a ser número cuatro del mundo y conquistó el US Open junior de 2024 tras imponerse al noruego Budkov Kjaer. Aquellos éxitos fueron el primer gran aviso de una generación en la que hoy ya aparece como uno de los nombres más prometedores del circuito ATP.
Su explosión definitiva llegó en 2026. Ganó el ATP 250 de Marrakech, convirtiéndose en el sexto español de la historia en conquistar un título ATP antes de cumplir los 20 años. Después alcanzó las semifinales del Conde de Godó tras derrotar al británico Cameron Norrie y se convirtió en el tercer adolescente español del siglo XXI, junto a Carlos Alcaraz y Rafa Nadal, en entrar en el cuadro principal del ATP 500 de Barcelona.
Detrás de su crecimiento está otro Rafa fundamental, su padre, Rafael sénior -nombre heredado de su familia paterna originaria de Baeza-, que ejerce como entrenador, preparador físico y mánager del joven madrileño. Con su ayuda, una gran madurez competitiva y un tenis agresivo desde el fondo de la pista, en el que destaca una potente derecha y una gran capacidad de adaptación a distintas superficies -especialmente en pista dura-, Jódar ya está haciendo honor a su nombre.

