Como si el destino susurrara en silencio el camino de cada uno, Viktorija Bauzyte (Lituania, 43 años), una de las modelos más reconocidas del momento, llegó a la profesión casi por azar. Todo empezó con una simple apuesta con una amiga, pero terminó por despertar su gran pasión y estilo de vida. Viktorija disfruta de cada paso del camino, de los viajes que parecen infinitos, las pasarelas y las sesiones de fotos. Desde su gran debut en el desfile de la Semana de la Moda de París con Hermès, ha trabajado con grandes firmas de lujo como el primer desfile de Alta Costura de Chanel del icónico Matthieu Blazy o ser imagen de Gucci.
A pesar de ser todo un éxito en las pasarelas, que suscita interés personal por conocer todos los detalles de su trayectoria, ha conseguido mantenerse alejada de los focos mediáticos, fiel a su vida privada. No presta atención y se centra en lo esencial. Su aspiración es muy sencilla, tener una vida lo más normal posible y ser una mejor persona cada día. La amabilidad es la base de todo. Y quizá ahí reside su verdadero magnetismo, en una autenticidad que no necesita ser mostrada para sentirse. En un mundo que la observa, ella elige, simplemente, ser.


Para las personas que aún no la conocen, ¿cómo se definiría?
Probablemente la pregunta más difícil que puedas hacerme. Soy introvertida y me cuesta hablar de mí. Sobre todo valoro la naturalidad, la honestidad, la sencillez. La vida ya es bastante complicada, no hay necesidad de hacerla más difícil. Intento llevar una vida equilibrada y consciente, ser amable y apreciar a todos los que me rodean. No es una tarea fácil y todavía me queda un largo camino por recorrer, pero también es bueno saber que hay margen de crecimiento. Abrazo la belleza natural y he aprendido a aceptarme tal como soy, con todas mis imperfecciones menores o mayores.
¿En qué momento empezó a modelar y por qué?
Empecé a modelar cuando tenía 18 años. Nunca fue mi sueño convertirme en modelo. Cuando era adolescente no me consideraba guapa y nunca hubiera pensado que esta línea de trabajo era para mí. La carrera de modelo me encontró por accidente. Todo empezó como una apuesta por una sandía con mi amiga.


¿Algún momento clave en su vida profesional?
Probablemente ahora mismo esté viviendo el momento clave más importante de mi carrera como modelo. Todo está alineado. Cumplí los 40 y salí de ese limbo de no ser lo suficientemente joven ni mayor y ahora sé exactamente a dónde pertenezco: represento al grupo de modelos maduras. Desde el año pasado, la industria de la moda se abrió a modelos de mayor edad, nos dieron la bienvenida en las pasarelas, campañas, portadas de revistas más importantes… Siento que las cosas están cambiando en este momento y tengo mucha curiosidad por ver qué me deparan los próximos años. Realmente espero que enseñar a modelos más mayores no sea sólo una tendencia cíclica y que hayamos llegado para quedarnos.
¿Cómo ha conseguido mantener su vida tan alejada del foco mediático?
Para ser sincera, no me gustan las redes sociales y el espacio que ocupan en nuestras vidas. Me gusta mantener mi vida personal en privado, protegerla y valorarla. No hago ningún esfuerzo para ganar visibilidad. Tal vez sea un error en este mundo rápido que quiere ver y saber todo sobre ti y conocer la gran pregunta “¿Quién eres?”, pero me gusta vivir mis momentos íntimos y privados en plena presencia en lugar de intentar exponerlos para que más ojos los vean. Es agradable tener el espacio y la oportunidad de contar mi historia. Supongo que tendré que aprender a dejar que los curiosos entren un poco más en mi espacio personal.


¿Cómo se ve en los próximos años?
Quiero volver a la astrología y reiniciar Botanikos, la marca de cuidado de la piel vegana natural que empecé con mi pareja pero que tuvimos que paralizar un tiempo. Hay tanto por hacer y tan poco tiempo para hacerlo.

*Esta entrevista ha sido publicada en el número de mayo de Forbes Women. Créditos de equipo: Fotógrafo: Fede Delibes, Realización: Chabela García, Maquillaje y peluquería: Victor Maresco (cool producciones) para Dior y GHD, Asistente de fotografía: Bosco Wasthere, Asistentes de estilismo: Martina Tacchini y Leah Gasamans y Asistente de maquillaje y peluquería: Melissa Trillo.

