Cada primavera traza un nuevo mapa del arte. Museos y centros culturales compiten por presentar las exposiciones capaces de redefinir la mirada del público y situar a sus ciudades en el circuito internacional. Un recorrido que arranca en España y se proyecta hacia las grandes capitales culturales del mundo. Entre maestros medievales, iconos de la modernidad y nuevas voces contemporáneas, la primavera de 2026 confirma que el arte es una apuesta clara por el diálogo. De Madrid a Nueva York, pasando por París o Londres, estas exposiciones dibujan un itinerario que invita a viajar, a mirar y a disfrutar, con una curiosidad renovada.
Madrid, ida y vuelta
La primavera madrileña culmina con una de las apuestas historiográficas más ambiciosas del año en el Museo Nacional del Prado. Comisariada por el historiador del arte Joan Molina Figueras, la exposición A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420), que se podrá visitar entre el 26 de mayo y el 20 de septiembre, explora cómo el Trecento italiano transformó el paisaje artístico de la península ibérica. Lejos de presentar una simple influencia estilística, la muestra propone una lectura dinámica de los intercambios culturales en el Mediterráneo medieval. Más de cien obras —entre pinturas, esculturas, manuscritos iluminados, bordados o piezas de orfebrería— revelan cómo las rutas comerciales y diplomáticas facilitaron un intenso diálogo artístico entre Italia y los reinos peninsulares.
Entre los protagonistas figuran maestros como Ambrogio Lorenzetti o Barnaba da Modena junto a creadores locales como Miquel Alcañiz o los hermanos Serra. Procedentes de más de medio centenar de instituciones internacionales, muchas de las piezas se muestran por primera vez al público, subrayando la riqueza técnica y material de un periodo que redefinió la estética gótica en el sur de Europa. ¿Las fechas? Del 26 mayo al 20 septiembre 2026
Además, del 29 abril al 7 septiembre 2026 habrá otra gran cita de ida y vuelta con Barcelona, en el terreno del arte contemporáneo. El Museo Reina Sofía dedica una amplia retrospectiva a la artista catalana Aurèlia Muñoz, figura singular de la experimentación textil europea. La exposición revisa cinco décadas de su trayectoria a través de esculturas blandas, instalaciones y estructuras suspendidas que exploran la relación entre materia, espacio y espiritualidad. La muestra forma parte de un diálogo institucional con el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), donde se presentará una segunda versión a partir de noviembre, reforzando un itinerario artístico entre ambas ciudades que está haciendo las delicias de la ciudadanía.
Barcelona: Nuevos horizontes
La temporada barcelonesa se abre con Kapwani Kiwanga. Estados cambiantes, la primera retrospectiva nacional de la artista canadiense de origen tanzano Kapwani Kiwanga en la Fundació Joan Miró hasta el 13 de septiembre. Ganadora del Premio Joan Miró 2025, Kiwanga construye instalaciones de precisión casi arquitectónica para analizar los sistemas de poder que organizan territorios, economías y cuerpos. Formada como antropóloga, su obra conecta materiales industriales, historia colonial y temporalidades geológicas para cuestionar cómo se construyen los espacios que habitamos. Muchas de las piezas han sido concebidas específicamente para la arquitectura del edificio diseñado por Josep Lluís Sert, estableciendo un diálogo directo con el legado experimental del propio Joan Miró.
También en Barcelona, hasta el 16 agosto, el CaixaForum Barcelona revisa la influencia de Henri Matisse a través de artistas que heredaron su revolución cromática y su libertad compositiva. La exposición Chez Matisse. El legado de una nueva pintura traza un recorrido por la modernidad pictórica que se abre tras el maestro francés, evidenciando cómo su legado sigue activo más de un siglo después.
A Coruña: art nouveau y art Dèco.
La Fundación Barrié presenta hasta el 12 de julio en su sede coruñesa Lalique. La belleza en el art nouveau y el art déco, la mayor exposición dedicada en España a René Lalique, uno de los grandes nombres del diseño europeo de cambio de siglo. Cerca de 300 piezas dejoyas, objetos de vidrio, dibujos o textiles, reconstruyen la trayectoria de un creador que redefinió la relación entre arte, diseño e industria. Inspirado por la naturaleza y por la figura femenina, Lalique fue pionero en el uso de materiales poco convencionales en la alta joyería, como el cuerno o el esmalte. La muestra, organizada junto al Musée Lalique y con préstamos del Museu Calouste Gulbenkian, revela también la evolución del artista hacia el vidrio industrial y los frascos de perfume, un ámbito que revolucionó tras su colaboración con el perfumista François Coty.
Londres: la moda es arte
La capital británica acoge hasta el 8 de noviembre en el Victoria and Albert Museum Schiaparelli: Fashion Becomes Art, la primera gran exposición en el Reino Unido dedicada a la diseñadora italiana Elsa Schiaparelli. Más de 200 espectaculares objetos, desde vestidos, joyas, pinturas, fotografías y material de archivo, a maravillas de cuadros como el que firma Picasso, recorren la historia de la casa fundada en el París de entreguerras y su estrecha relación con el surrealismo.
Colaboraciones legendarias con artistas como Salvador Dalí, Man Ray o Jean Cocteau revelan hasta qué punto la diseñadora borró las fronteras entre moda y arte. La exposición también examina la reinterpretación contemporánea del legado de la maison bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry. Y confirma la vigencia de una estética que siempre abrazó lo extravagante con resultados extraordinarios, entonces como ahora.
París: diálogo de titanes
En el Museo del Louvre, dos gigantes de la escultura occidental se encuentran cara a cara. La exposición Michel-Angel / Rodin. Corps vivants (del 15 abril al 20 julio 2026) confronta la obra del renacentista Miguel Ángel con la del escultor moderno Auguste Rodin en un diálogo sobre la representación del cuerpo humano. Más de 200 obras, entre mármoles, bronces, yesos y dibujos, exploran cómo ambos artistas concibieron el cuerpo como un organismo vivo, cargado de energía interior.
El recorrido revela la influencia decisiva de Miguel Ángel en Rodin –es muy hermoso percibir la relación de este con el gran maestro italiano–, y muestra cómo su herencia se proyectó incluso en creadores contemporáneos como Joseph Beuys o Bruce Nauman. Además, a pocos metros, bajo las galerías del Carrousel du Louvre, la feria Art Shopping, desde el 10 de abril, convertirá el subsuelo del museo en un mercado global del arte contemporáneo. Galerías y artistas emergentes presentan obras accesibles que conectan directamente con nuevos coleccionistas.
Nueva York: siempre a la vanguardia
Cada cinco años, el MoMA PS1 toma el pulso a la escena artística neoyorquina y Nueva Yol, que diría Bad Bunny, se viste de largo. A partir del 16 de abril, la edición de 2026, Greater New York 2026, coincide con el 50 aniversario del centro y reúne a 53 artistas y colectivos que trabajan en la ciudad. Instalaciones, vídeos, performances y obras producidas específicamente para la exposición reflejan las tensiones contemporáneas de la metrópoli: vigilancia tecnológica, precariedad económica o nuevas formas de comunidad. Desde propuestas escultóricas como las de Piero Penizzotto hasta proyectos colectivos como Red Canary Song, la muestra funciona como un barómetro del arte emergente que probablemente marcará la próxima década. Una cita imperdible que sitúa en el corazón y las tendencias más vanguardistas del arte moderno, pero además hace reflexionar sobre nuestro mundo con rabiosa actualidad.

