Con esta decisión, los aviones que hasta ahora estaban basados en la capital alemana pasarán a dar servicio en otros aeropuertos «de menor coste» en otros estados de la Unión Europea «que han suprimidos los impuestos de aviación», como Suecia, Eslovaquia, Albania o Italia.
La ‘low cost’ irlandesa ha tomado esta decisión después de que el aeropuerto de la ciudad haya anunciado una subida de tasas del 10% entre 2027 y 2029 cuando «sus elevadas tasas» ya han crecido un 50% desde la pandemia, a pesar de que el tráfico «se ha desplomado».
«La política aeronáutica alemana ha fallado a sus ciudadanos, ya que se basa en elevados impuestos a la aviación y en costes aeroportuarios excesivos para combatir una ineficiencia sin remedio», ha recalcado la aerolínea en un comunicado.
La compañía iniciará las negociaciones con el personal de la base «en breve» y los trabajadores tendrán la opción de ser reubicados en otros puntos de la red de Ryanair en Europa.

