Nombramientos

Nombramientos | Alfonso Gómez Palacio, el giro de Telefónica hacia el control en Movistar Plus+

Telefónica releva al CEO de Movistar Plus+ y apuesta por un perfil interno y financiero para reforzar la rentabilidad y el control del negocio audiovisual.

Alfonso Gómez Palacio, nuevo consejero delegado de Movistar Plus+, en una imagen corporativa. Foto: INALDE.

Telefónica ha decidido cambiar el paso –y el perfil– al frente de su negocio audiovisual. Marc Murtra ha cesado a Daniel Domenjó como consejero delegado de Movistar Plus+ apenas un año después de su nombramiento y ha colocado en su lugar a Alfonso Gómez Palacio, un ejecutivo de la casa con perfil claramente financiero y operativo.

El movimiento no es menor. Es, en realidad, una señal. Porque más allá del relevo, lo que Telefónica está redefiniendo es el papel de su plataforma de contenidos en un momento en el que el sector vive una tensión permanente entre creatividad, inversión y rentabilidad. Y en ese equilibrio, Murtra ha optado por reforzar el control.

Gómez Palacio no es un perfil creativo ni externo. Es todo lo contrario. Con más de dos décadas en Telefónica y una trayectoria consolidada en Latinoamérica –donde ha dirigido la región de Hispanoamérica–, llega con un historial marcado por la disciplina financiera, la optimización de activos y la mejora de márgenes. Ese es el mensaje.

Durante su etapa en la región, el ejecutivo colombiano logró estabilizar el negocio en mercados complejos, impulsando operaciones como la venta parcial de infraestructuras de fibra y el refuerzo de alianzas estratégicas. Ahora, ese modelo es el que Telefónica quiere trasladar a Movistar Plus+, una división sometida a una presión creciente por el coste de los contenidos, especialmente los derechos deportivos.

El relevo también cierra –o acelera– la limpieza de la etapa anterior. Domenjó, que llegó con la misión de impulsar la producción propia y abrir la plataforma a nuevos formatos, representaba una apuesta más creativa y menos alineada con la cultura interna del grupo. Su salida, según fuentes del sector, responde a fricciones en la ejecución presupuestaria y en la política de adquisición de contenidos. En otras palabras: visión frente a control. Y ha ganado el control.

El contexto tampoco es neutro. La llegada de Murtra a Telefónica estuvo ligada a la entrada del Estado en el capital a través de la SEPI, y desde entonces la compañía ha ido reforzando perfiles más institucionales y alineados con una gestión prudente. En ese entramado, la figura de Javier de Paz –presidente de Movistar Plus+– añade una capa adicional de lectura política y estratégica. Mientras tanto, el mercado observa con cautela.

Movistar Plus+ sigue siendo un activo clave para Telefónica, pero también uno de los más exigentes: competencia feroz con plataformas globales, inversión millonaria en derechos (como el fútbol o la UEFA) y la necesidad constante de generar contenido diferencial. La gran incógnita es si un enfoque más financiero permitirá sostener esa ambición creativa.

Gómez Palacio tendrá que responder pronto. En las próximas semanas, con la presentación de resultados, deberá dibujar su hoja de ruta: cómo equilibrar costes, qué papel jugará la producción propia y hasta dónde llegará la integración con el resto del grupo.

Porque el cambio ya está hecho. Ahora toca demostrar si también es el correcto.

Artículos relacionados