Así, esta consolidación del suelo rústico como «valor refugio» se produce en un entorno de «volatilidad financiera» e «incertidumbre» económica. Por ello, los inversores apuestan por «activos tangibles» con «rentabilidad sostenida» y una menor exposición a las turbulencias que afectan actualmente al mercado urbano.
El fundador y CEO de Cocampo, Regino Coca, ha afirmado que estos datos «confirman que el suelo rústico no solo resiste, sino que supera al mercado residencial».
El directivo ha destacado, también, que el activo rústico es hoy una de las opciones «más fiables y con mayor proyección del panorama inmobiliario español».
Por regiones, Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha y Comunitat Valenciana lideraron el ranking nacional y concentraron «más de la mitad» de las operaciones de febrero. Estas cuatro regiones sumaron el 57,8% de las compraventas totales, lo que supone un aumento del 2% interanual.
En concreto, Castilla y León registró 2.399 compraventas, seguida de Andalucía con 2.169, la Comunitat Valenciana con 2.076 y Castilla-La Mancha con 1.831. Por el contrario, Cantabria sufrió la mayor caída nacional, con un descenso del 28,4% y apenas 189 operaciones.
Las transmisiones por herencia mantienen, según los datos, su peso estructural debido al «envejecimiento del campo» y al proceso de «relevo generacional». Aquí, Castilla y León encabezó nuevamente este apartado, con 2.760 herencias, seguida de Andalucía, con 1.754, y Castilla-La Mancha, con 1.534.
Finalmente, desde la entidad han explicado que este flujo de herencias garantiza una «oferta estable» ante el alza de la demanda por parte de familias y pequeños inversores. Además, crece el interés por fincas «con potencial» para proyectos de agricultura sostenible y regadío de «alta eficiencia» con criterios ESG.

