Según ha explicado la entidad en una comunicación con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), dicho sistema incorpora mayores volúmenes de pasivos subordinados procedentes de deuda sénior no garantizada, lo que da lugar a una mejora de tres ‘notches’ frente a los dos previos.
Además, Moody’s ha confirmado el ‘rating’ de la deuda sénior no garantizada de Banco Sabadell en ‘Baa1’, lo que refleja el efecto compensado entre unos resultados de LGF menos favorables y unos más positivos en el análisis de ‘default’ conjunto de Moody’s, derivado del apoyo gubernamental. Este análisis supone ahora una mejora de un ‘notch’ en la calificación, frente a la ausencia de mejora con anterioridad.
La perspectiva de las calificaciones de depósitos a largo plazo de Banco Sabadell y de la deuda sénior no garantizada es ‘estable’. Esto obedece a la expectativa de Moody’s de que el perfil financiero del banco y su estructura de pasivos se mantendrán, en términos generales, sin cambios significativos durante los próximos 12 a 18 meses.

