La facturación de la firma se situó en 6.030 millones de dólares (unos 5.135 millones de euros), un 1,2% más, y los costes operativos se redujeron un 1,6%, hasta los 4.633 millones de dólares (unos 3.945 millones de euros).
En el segmento de seguridad e industria, la facturación alcanzó los 2.930 millones de dólares (unos 2.495 millones de euros), un 6,7% más; en el negocio de transportes y electrónica, los ingresos se situaron en los 1.848 millones de dólares (unos 1.574 millones de euros), un 1,7% más, y en la división de consumo, las ventas marcaron un total de 1.131 millones de dólares (unos 963 millones de euros), un 0,6% más.
Por otro lado, el beneficio por acción de 3M cayó un 40%, pasando de los 2,05 dólares (1,75 euros) por título de hace doces meses a la cifra de 1,23 dólares (1,05 euros) de este primer trimestre.
«Nuestro enfoque sigue centrado en mejorar la ejecución de los fundamentos y transformar la empresa mediante la simplificación y estandarización de nuestros procesos y nuestra infraestructura, así como la reestructuración de nuestra cartera de productos. En conjunto, estas acciones impulsarán un crecimiento estructuralmente superior y un mayor rendimiento de los márgenes», ha indicado el presidente y consejero delegado de 3M, William Brown.
«Hemos tenido un buen comienzo de año y, a pesar de operar en un entorno volátil, seguimos confiando en alcanzar nuestras previsiones para 2026, al tiempo que mantenemos nuestro compromiso con nuestra estrategia a largo plazo: invertir en crecimiento, impulsar el rendimiento operativo y devolver efectivo a los accionistas», ha añadido.

