La ambición de Cristiano Ronaldo (Fuchal, Portugal, 41 años) va mucho más allá del césped. El futbolista mejor pagado del mundo en 2025, que cuenta con más 280 millones de patrimonio, es también un pichichi en los negocios. En sí, el portugués mete goleadas de éxito en todos lo ámbito que toca. No obstante, eso no quita que de vez en cuando toque algún empate e incluso alguna derrota tanto en el estadio, como en el campo empresarial. Esta vez, el marcador ha señalado la derrota de su proyecto de gimnasios CR7 Fitness by Crunch, al perder viabilidad en España tras varios años de resultados negativos. La facturación cayó alrededor de un 25% (de unos 2,3 millones a 1,69 millones de euros) y la plantilla se redujo drásticamente de más de 100 empleados a cerca de 20, haciendo evidente un modelo cada vez menos rentable en un mercado muy competitivo.
Pese a ello, no habrá un cierre total: los aproximadamente seis gimnasios que siguen operativos continuarán funcionando, pero bajo una nueva marca. Se rompe la alianza con Crunch Fitness y los centros pasarán a integrarse en UFC Gym, dentro de una reestructuración liderada por TKO Group Holdings, propietario de la Ultimate Fighting Championship. El nuevo enfoque apostará por un modelo más especializado en disciplinas como MMA, aprovechando su creciente popularidad en España impulsada por figuras como Ilia Topuria.
Sin embargo, este pequeño obstáculo empresarial es un pequeño detalle dentro del gran patrimonio del futbolista, quien derrocha una larga lista de iniciativas empresariales e inversiones. Ademas, ¿quién mejor que Cristiano Ronaldo para remontar un resultado así?
La cartera empresarial de Cristiano Ronaldo
Asimismo, es la persona más seguida de Instagram, por cuya publicación al menos cobra 2.397.000 dólares, y uno de los mejores futbolistas de la historia, Ronaldo también pasará a la historia por la diversidad de sus proyectos y su visión estratégica.
El jugador de Al-Nassr F. C. ha construido un amplio imperio empresarial que va mucho más allá de su talento con el balón. Aunque es cierto que su última gran operación ha sido en la portería de este mismo ámbito, con la adquisición del 25% de la UD Almería a través de CR7 Sports Investments, una división creada para gestionar participaciones deportivas. La compra ha surgido en un contexto donde el club andaluz está actualmente en plena lucha por el ascenso en la LaLiga Hypermotion. Esta inversión lo consolida como un accionista relevante en el fútbol europeo y refleja su intención de seguir vinculado al deporte también desde el ámbito empresarial.
En otros terrenos deportivos, ha diversificado con activos como el Lisboa Racket Centre, centro clave de tenis y pádel, y su implicación en WOW FC junto a Ilia Topuria. Además, está impulsando nuevos proyectos como una gran “Ciudad del Pádel” en Oeiras (Lisboa), con 17 pistas y una inversión superior a los cinco millones de euros, reforzando su apuesta por el negocio deportivo.
Ya sí, fuera del deporte, destaca su fijación por la salud y el turismo. Es cofundador de Insparya, una red internacional de clínicas capilares en expansión, y mantiene una alianza con el Grupo Pestana para desarrollar los Pestana CR7 Lifestyle Hotels en ciudades como Madrid, Nueva York o Marrakech, orientados a un público urbano y global.
En el ámbito del consumo, Ronaldo explota su marca personal con múltiples líneas de negocio: comercializa agua bajo URSU9 y desarrolla CR7 Lifestyle, que abarca ropa interior, calzado y fragancias. También ha tenido presencia en el sector fitness con sus gimnasios y la app Erakulis, además de controlar parte del grupo mediático Medialivre, propietario de cabeceras influyentes en Portugal.
Esto no acaba aquí. A todo estos proyectos se suma su incursión en el lujo y el entretenimiento. Ronaldo está vinculado a la firma Vista Alegre, con presencia en algunas de las zonas comerciales más exclusivas, y ha lanzado el estudio cinematográfico UR•MARV junto al director Matthew Vaughn. Además, mantiene inversiones en sectores como las criptomonedas con Binance o la aviación privada a través de Duron Invest, consolidando un portafolio empresarial diverso y global.
En conclusión, no hay quien pare los pies de este portento portugués tanto dentro del campo de fútbol como en el terreno de los negocios. Por algo le apodan “el bicho”, regatea cada oportunidad que se le presenta y acaba convirtiendo cada jugada en éxito, aumentando así su gran fortuna.

