El Gobierno argentino parece encaminado a agenciarse un tipo de interés de alrededor del 5%, aunque las conversaciones aún no han concluido y las condiciones podrían cambiar. Esta tasa resultaría más asequible que volver ahora mismo a los mercados internacionales, dado que estos exigen rendimientos superiores al 9%.
El crédito contará con el apoyo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones, ambos adscritos al Banco Mundial. Así, su estructura será similar a la utilizada por Panamá para levantar 1.400 millones de dólares (1.189 millones de euros) a principios de 2026.
Una vez asegurado el préstamo, el siguiente paso para Argentina sería volver a los mercados globales, aunque este miércoles el ministro de Economía, Luis Caputo, ya aseguró que el país no necesitaría su financiación, al menos, durante lo que queda de año.

