El paso de Justin Bieber por Coachella no ha dejado indiferente a nadie. Lo que prometía ser uno de los grandes momentos del festival acabó convirtiéndose en una de las actuaciones más comentadas —y polémicas— de la edición. Bautizado ya en redes como “Bieberchella”, el fenómeno fan en torno al artista canadiense fue tan intenso que ha desatado los precios de las entradas su segundo fin de semana.
Y es que, ¿qué Beliebers no quiere volverlo a ver encima de un escenario tras su parón musical?
Dos actuaciones de 10 millones de dólares
Cabeza de cartel durante los dos fines de semana que dura el festival, la presencia de Justin Bieber le convierte en el artista mejor pagado del Coachella hasta la fecha.
Mereció la pena. La expectativa generada tras su actuación disparó el interés por el festival hasta niveles récord. Los vídeos de él sobre el escenario acumulan millones de visualizaciones generando un FOMO (Fear of Missing Out o «miedo a perderse algo») a los nostálgicos millennials que lo han seguido desde sus primeras etapas y aquel mítico corte de pelo tazón.
En apenas unos días, el precio de la reventa se ha incrementado un 218%: hace dos semanas, la entrada más barata se situaba en 639 dólares, mientras que tras su apertura el precio mínimo escaló hasta los 2.034 dólares.
Una subida que confirma, una vez más, el enorme poder de convocatoria del artista.

