Además de muelles, boyas y señales marítimas, hay un elemento común en puertos tan distintos y lejanos como València, Sídney, Ciudad del Cabo o Rotterdam: los remolcadores que lucen una B roja. Es la B de una saga, la de los Boluda, un apellido orgullosamente valenciano vinculado desde hace más de un siglo al mar y, en particular, a una actividad tan discreta como esencial: el rescate, el apoyo a la navegación y la asistencia en maniobras de los grandes buques que sostienen el comercio mundial.
Esa letra no es solo un logotipo pintado en las chimeneas o cascos de una flota. Es el emblema de una empresa familiar nacida en el puerto de València que este 2026 cumple 106 años de historia, convertida en el mayor operador de remolcadores del mundo, con una presencia global que trasciende con mucho sus orígenes mediterráneos.
La historia comienza en 1920, en un contexto en el que el Mediterráneo occidental estaba surcado por pailebotes y vapores, estos últimos ya ganando la partida a la vela, junto a los primeros buques de la recién creada Compañía Trasmediterránea. Con apenas 16 años, Vicente Boluda Marí invirtió su herencia en adquirir la mitad de un pequeño remolcador de madera y, poco después, ya como propietario único, puso en servicio su segunda embarcación en València para asistir a los buques en maniobras delicadas y en tareas de abastecimiento, especialmente a aquellos que permanecían fondeados fuera de los muelles. Dos años más tarde, fundaría Remolcadores Boluda, sentando las bases de una trayectoria empresarial que no ha dejado de crecer desde entonces.
Había aún más
Por la rama materna, además, la tradición marítima se remontaba aún más atrás: Naviera Fos operaba ya desde 1837 en el transporte de mercancías y pasajeros, configurando un legado que, con el tiempo, acabaría integrándose en el grupo y reforzando su identidad marítima.

La expansión fuera de València comenzó en los años cincuenta, con la llegada a Escombreras, en Cartagena, al calor del desarrollo de la primera gran refinería de la España peninsular. Aquel movimiento marcó el inicio de una progresiva implantación en otros puertos españoles, en un proceso de crecimiento que, aunque entonces parecía limitado, acabaría proyectándose a escala internacional.
El relevo generacional se produjo en los años setenta con Vicente Boluda Crespo y dio un paso decisivo en 1982, cuando Vicente Boluda Fos, con 27 años y ante la enfermedad de su padre, asumió la dirección del negocio. Doctor en Derecho Marítimo y heredero tanto de la línea Boluda como de la Fos, tomó una decisión estratégica que resultaría determinante: integrar los distintos negocios familiares bajo una única estructura corporativa. Nació así Boluda Corporación Marítima, articulada en torno a dos grandes áreas: Boluda Towage, centrada en el remolque portuario, servicios offshore y salvamento, y Boluda Shipping, orientada al transporte, la logística y la gestión de terminales. A finales de los años noventa vio una oportunidad en el mundo de la aviación con Atlantic Airways, radicada en Canarias, aunque, al no dar el resultado esperado, la aventura aérea quedó circunscrita al ámbito corporativo con jets.
A partir de ese momento, la internacionalización se convirtió en el eje del crecimiento. Lejos de responder a movimientos oportunistas, la expansión de Boluda Towage se ha apoyado en una política de adquisiciones selectivas que ha permitido incorporar compañías consolidadas en sus respectivos mercados, especialmente en Europa. Entre 2017 y 2024, el grupo reforzó su presencia en Alemania, Países Bajos, Reino Unido y Francia, integrando empresas con larga tradición en el sector y sumando su conocimiento local a una estructura global cada vez más sólida.

El salto al área Asia-Pacífico se produjo con la adquisición del negocio de remolque y salvamento de Royal Boskalis en Australia y Papúa Nueva Guinea, una operación que incorporó cerca de 40 embarcaciones modernas y abrió la puerta a puertos estratégicos como Sídney, Perth, Brisbane o Port Moresby. Esta expansión se vio reforzada con la integración de Mackenzie Marine & Towage, consolidando la presencia en la costa occidental australiana.
Más de 800 remolcadores
En la actualidad, Boluda Towage opera más de 850 embarcaciones, entre remolcadores portuarios, costeros, buques offshore y unidades de salvamento, en más de 230 puertos distribuidos entre Europa, África, Asia, Oceanía y Latinoamérica, y da empleo directo a cerca de 10.000 profesionales de 35 nacionalidades. En 2024, Boluda Corporación Marítima alcanzó una facturación de 1.067 millones de euros y un beneficio de 62,8 millones.
Más allá de las cifras, la compañía ha intensificado su apuesta por la innovación y la sostenibilidad, como refleja su presencia en la edición de abril de 2026 de los ITS Awards, donde fue finalista en cuatro categorías, incluyendo Innovación del Año por su sistema de optimización energética y Tug of the Year por el remolcador híbrido VB BOLU, dotado de un sistema de propulsión que combina baterías y generadores para reducir emisiones.

En este contexto de crecimiento y consolidación, la alianza con MSC (Mediterranean Shipping Company), la mayor naviera de contenedores del mundo, ha supuesto un punto de inflexión. La relación comenzó en 2022 con la entrada minoritaria de MSC en el capital de Boluda y se intensificó en junio de 2025, cuando la naviera elevó su participación al 49 % mediante la aportación de su división MedTug. El proceso culminó en febrero de 2026 con la creación de Boluda Towage Holding, una sociedad conjunta con sede en Luxemburgo, valorada en más de 2.000 millones de euros.
Boluda mantiene el 50,5 % del capital y el control operativo a través de una acción de oro, en una estructura que combina músculo financiero y continuidad familiar, un modelo que, en cierta medida, también comparte la estructura empresarial de la familia Aponte. Esto ha configurado un operador de escala verdaderamente global y con una capacidad reforzada para abordar inversiones en digitalización, sostenibilidad y nuevos mercados.
Vicente Boluda Fos, naviero del año para Nautik/Forbes, resume esta etapa como un equilibrio entre ambición internacional y fidelidad a los orígenes, una idea que se refleja también en la evolución del gobierno corporativo. La siguiente generación ya asume responsabilidades ejecutivas: Vicente Boluda Ceballos al frente de la división de remolque, junto a Ignacio y Verónica en distintos ámbitos del grupo. A sus 71 años, Boluda Fos continúa liderando una compañía que, pese a tener dimensión global, mantiene una identidad marcadamente familiar.

La B roja sigue presente en cada maniobra, en cada puerto y en cada operación discreta que permite que el tráfico marítimo funcione con precisión. Desde su origen en el puerto de València hasta su posición actual como líder mundial del remolque, Boluda Towage ha construido una trayectoria basada en la continuidad, la adaptación y el conocimiento profundo del medio marítimo. Y, en ese tránsito, sin hacer mucho ruido, ha terminado por convertirse en uno de los actores imprescindibles del comercio global.

