El pasado 2 de abril, el Yacht Club de Monaco acogió la séptima edición de la Superyacht Chef Competition, un evento ya consolidado que destaca el papel estratégico del chef en la experiencia de lujo a bordo y la evolución de la gastronomía en el sector de los superyates.
Una competición que eleva la gastronomía a bordo
Organizada por el Yacht Club de Monaco a través de su centro de formación La Belle Classe Academy, en colaboración con Bluewater, la Superyacht Chef Competition se ha convertido en una cita clave para la industria náutica internacional.
El certamen reúne a chefs profesionales que trabajan en superyates, quienes compiten en un formato exigente basado en condiciones reales de navegación. La prueba gira en torno a una cesta de ingredientes sorpresa que los participantes deben transformar en propuestas gastronómicas de alto nivel en un tiempo limitado, siendo evaluados por su creatividad, técnica, presentación y aprovechamiento de los recursos.

El reto de cocinar en el entorno marítimo
Más allá de la ejecución culinaria, la competición refleja la complejidad del trabajo a bordo. Cocinar en un superyate implica adaptarse a espacios reducidos, gestionar provisiones variables según el puerto de escala y mantener estándares de alta gastronomía en un entorno cambiante.
Este enfoque convierte la competición en un escaparate del talento y la versatilidad que exige la profesión, aún poco conocida fuera del sector, pero esencial en la experiencia del armador y sus invitados.

Un jurado de referencia internacional
La edición 2026 contó con un jurado de alto nivel presidido por el chef Philippe Etchebest, Meilleur Ouvrier de France y poseedor de dos estrellas Michelin, lo que refuerza el rigor y prestigio del certamen.
Junto a él, profesionales de reconocido prestigio internacional evaluaron las propuestas culinarias, aportando una visión multidisciplinar que combina alta cocina, experiencia en restauración y conocimiento del sector náutico.
Uno de los aspectos diferenciales de la Superyacht Chef Competition es su apuesta por la sostenibilidad. El uso eficiente de los ingredientes y la reducción del desperdicio forman parte de los criterios de evaluación, alineándose con las nuevas demandas del sector y la filosofía de “Monaco, Capital of Advanced Yachting”.
Este enfoque refuerza la idea de que la gastronomía a bordo no solo debe ser excelente, sino también responsable, integrando innovación culinaria y conciencia medioambiental.

Plataforma para el talento del sector
La competición no solo premia la excelencia, sino que actúa como plataforma de visibilidad para los chefs de superyates, impulsando sus carreras y promoviendo vocaciones en un sector en crecimiento.
Además, iniciativas paralelas vinculadas a La Belle Classe Academy contribuyen a la profesionalización del sector, conectando formación, industria y nuevas generaciones de talento.
Aaron Thomas se impone en una edición marcada por la exigencia técnica
Este año, la Superyacht Chef Competition reunió a una selección internacional de chefs en activo a bordo de superyates, reflejando la diversidad y el alto nivel del sector. Entre los participantes figuraron profesionales procedentes de distintas embarcaciones de gran eslora, todos ellos habituados a operar en contextos de alta exigencia culinaria y logística.
El formato de la prueba volvió a girar en torno a la ya característica “cesta sorpresa”, que en esta edición incluyó ingredientes como lubina, ternera, verduras de temporada y productos frescos de alta calidad. A partir de esta base común, los chefs debían concebir y ejecutar un plato que reflejara su estilo, técnica y capacidad de adaptación, en un tiempo limitado y bajo la atenta mirada del jurado.

El vencedor de esta edición fue Aaron Thomas, chef del yate M/Y Canvas de 33 metros de eslora, quien logró imponerse gracias a una propuesta que destacó por su equilibrio, precisión técnica y presentación. Su plato, centrado en la lubina como ingrediente principal, fue especialmente valorado por la armonía de sabores y la limpieza en la ejecución.
El podio se completó con otros participantes que ofrecieron interpretaciones de gran nivel, combinando creatividad y dominio técnico en elaboraciones tanto de carne como de pescado. El jurado subrayó, en conjunto, la notable evolución del nivel competitivo respecto a ediciones anteriores, así como la creciente sensibilidad hacia el aprovechamiento integral del producto.
Esta edición confirmó, una vez más, el papel de la Superyacht Chef Competition como termómetro de la alta cocina a bordo, donde el talento individual se mide no solo en términos gastronómicos, sino también en la capacidad de adaptación a un entorno tan singular como el de los superyates.

