Desde la entidad ha resaltado que estos números se vieron impulsados por una climatología favorable que ha animado tanto las reservas de última hora como la afluencia de campistas en autocaravanas, furgonetas o campers.
Para la presidenta de la federación, Ana Beriain, esta actividad en Semana Santa consolida a los campings no como una alternativa, sino como «una opción de primera calidad».
Con este balance de cierre, el sector encara el resto de la primavera con optimismo, cuyo objetivo es consolidar la desestacionalización los meses de abril y mayo.
«La respuesta de esta Semana Santa nos da el impulso necesario para que abril y mayo sean meses de actividad constante, posicionando al camping como un motor económico clave durante todo el año, más allá de los picos vacacionales tradicionales», ha valorado el gerente de la FEEC, Sergio Chocarro.

