Iberia ha retomado este martes sus vuelos a Venezuela, restableciendo la conexión entre Madrid y Caracas con cuatro frecuencias semanales, después de más de cuatro meses de suspensión iniciada el 29 de noviembre por motivos de seguridad aérea.
La reanudación se produce tras la mejora del contexto operativo y el levantamiento de las restricciones sobre el espacio aéreo venezolano, que habían sido adoptadas siguiendo las recomendaciones de la Agencia Europea de Seguridad Aérea. Estas medidas respondían a una alerta previa emitida por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, que instó a las aerolíneas a extremar la precaución al sobrevolar el país.
La suspensión afectó a todas las conexiones directas entre Europa y Venezuela desde finales de noviembre, en un contexto de incertidumbre sobre la seguridad en el espacio aéreo de la región. Posteriormente, el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó a finales de enero la reapertura del espacio aéreo venezolano a vuelos comerciales, lo que permitió iniciar una reactivación progresiva de las operaciones.
En este escenario, otras aerolíneas europeas con presencia en el mercado venezolano también han ido recuperando sus rutas. Air Europa reanudó sus vuelos a mediados de febrero, mientras que Plus Ultra Líneas Aéreas retomó sus operaciones el 3 de marzo, adelantándose a Iberia en la normalización del servicio.
Plena seguridad
El primer vuelo de Iberia tras la suspensión despegó desde Madrid con destino a Caracas con una ocupación elevada y operado por un Airbus A330-200, en una programación que, por el momento, contempla una frecuencia inferior a la que la compañía mantenía antes de noviembre.
La aerolínea había condicionado previamente su regreso a la existencia de “plenas garantías de seguridad”, en línea con las directrices de las autoridades europeas, prolongando su pausa operativa incluso después de que se levantaran las primeras restricciones en febrero.
La recuperación de esta ruta se enmarca en un proceso más amplio de restablecimiento de la conectividad aérea entre Europa y Venezuela, un mercado estratégico tanto para el tráfico de pasajeros como para los vínculos económicos y sociales entre ambos lados del Atlántico. Aunque la operativa se normaliza progresivamente, el entorno sigue marcado por factores geopolíticos y regulatorios que pueden influir en la evolución de la capacidad y las frecuencias en los próximos meses.

