Se trata de «un paso adelante imprescindible para hacer frente a uno de los retos ambientales y sanitarios más urgentes», la liberación de contaminantes como micro y nanoplásticos, y nanopartículas procedentes de materiales en sectores como el textil, el papel, la automoción, el packaging o la construcción.
El centro tecnológico ha explicado que estos compuestos son altamente persistentes y, muchas veces, tóxicos, y que se acumulan en el medio ambiente.
Además, tienen «impactos demostrados» en el sistema endocrino, el desarrollo fetal, la fertilidad, el sistema inmune y el riesgo de patologías crónicas.
El director general de Leitat, Jordi Cabrafiga, ha explicado que el proyecto refuerza el papel del centro tecnológico como «infraestructura científica al servicio de la industria».

