Los sectores que más nuevos empleos crearon fueron el de actividades profesionales, científicas, técnicas y de servicios administrativos (250.000); la Administración Pública y Defensa, educación y salud (244.000); y las actividades artísticas, el ocio y otros servicios (188.000).
Por el contrario, se destruyeron puestos de trabajo en la agricultura, la ganadería, la caza, la silvicultura y la pesca tras aligerar plantillas por 363.000 personas.
El índice de desocupación masculino fue del 7,4%, mientras que para las mujeres fue del 11,7%, lo que arrojó una brecha de género de 4,3 puntos.
Además, la tasa de ocupación (TO) creció en siete décimas al pasar del 58% en febrero de 2025 al 58,7% de febrero de 2026. A su vez, la tasa global de participación (TGP) se mantuvo en 64,7% y la proporción de población ocupada de manera informal cayó en 2,3 puntos, hasta el 55,3%.
Las ciudades que registraron un mayor paro fueron Quibdó (26,3%), Riohacha (14,3%) y Cartagena (14,2%), las tres con variaciones estadísticamente significativas. Después, las tasas de paro más bajas se dieron en Villavicencio (8,0%), Neiva (8,1%) y Bogotá (8,2%), esta última con una fluctuación estadísticamente reseñable.

