En paralelo, el plazo medio de financiación se mantiene relativamente estable, aunque registra un ligero ajuste, al pasar de 11,03 meses en 2021 a 10,60 meses en 2025.
En 2021, las operaciones a muy corto plazo, de uno o dos meses, representaban el 13,6% del total. A cierre de 2025 ese peso se reduce hasta el 4,9%, lo que supone una caída de 8,7 puntos porcentuales.
En cambio, las financiaciones a plazos intermedios, comprendidas entre tres y doce meses, ganan protagonismo y pasan del 62,3% al 72,5% del total de operaciones. También se observa un ligero incremento en los plazos más largos, de trece a veinticuatro meses, que aumentan del 13,6% al 14,6%.
Por su parte, los plazos de entre veinticinco y treinta y seis meses reducen su peso relativo, al pasar del 10,5% al 8%, lo que confirma una concentración creciente en el tramo intermedio.
Respecto a los cambios por importe, las operaciones por debajo de 200 euros, que en 2021 representaban el 41,1% del total, descienden hasta el 32,6% en 2025. Por su parte, el tramo de 200 a 400 euros se mantiene relativamente estable, al pasar del 21,7% al 22%. Sin embargo, el cambio más significativo se produce en las operaciones superiores a 400 euros, que pasan del 37,2% al 45,4% del total.
Por sectores, en educación el importe financiado sube de 854 a 1.045 euros, mientras que el plazo medio pasa de 8,4 a 10 meses. En electrónica sube el ‘ticket’ medio de 542 a 644 euros, manteniendo los plazos. De su lado, el sector hogar muestra una reducción tanto en el plazo medio, que desciende de 12,3 a 9,3 meses, como en el importe financiado, que baja de 466 a 370 euros.

