Maggie Gyllenhaal (Nueva York, Estados Unidos, 1977) creció prácticamente dentro del cine. Hija de la guionista, directora y productora Naomi Foner, nominada al Oscar por el guion de Un lugar en ninguna parte (1988), y del director Stephen Gyllenhaal, su vínculo con la industria cinematográfica estuvo presente desde el inicio de su vida. Aunque nació en Nueva York, pasó su infancia en Los Ángeles, en un entorno marcado por los rodajes y las historias.
Antes de dedicarse plenamente a la interpretación, estudió Filosofía en la Universidad de Columbia. Sin embargo, el cine terminó imponiéndose. Su debut como actriz llegó en 1992, en una película dirigida por su padre, El país del agua. A partir de ahí, comenzó a construir una carrera que la llevaría a convertirse en una de las intérpretes más reconocidas de su generación.
Su consolidación llegó en 2002 con Secretary, un papel que le valió una nominación a los Globos de Oro y que marcó un punto de inflexión en su trayectoria. A partir de entonces, participó en títulos como Adaptation (2002) y La sonrisa de Mona Lisa (2003), donde compartió pantalla con Julia Roberts y Kirsten Dunst.
En 2008 dio un paso más en su carrera al incorporarse a una gran producción: sustituyó a Katie Holmes en el papel de Rachel Dawes en El caballero oscuro, la secuela de Batman Begins. Su presencia en este tipo de cine más comercial no frenó su reconocimiento interpretativo, y tan solo un año después obtuvo su primera nominación al Oscar por Corazón rebelde (2009).
En el plano personal, está casada con el actor Peter Sarsgaard, conocido por su versatilidad y por interpretar personajes complejos tanto en cine independiente como comercial. La pareja contrajo matrimonio en 2009 en una pequeña capilla en Brindisi, Italia, y tiene dos hijas. Su hija mayor, Ramona, fue detenida durante una protesta en la Universidad de Columbia contra las acciones de Israel en la guerra de Gaza.
Más allá de la interpretación, Gyllenhaal ha ampliado su carrera detrás de las cámaras. En 2021 debutó como directora con The Lost Daughter, una película sobre la maternidad protagonizada por Olivia Colman y Dakota Johnson. El filme se estrenó en el Festival de Venecia, donde ganó el premio al mejor guion, y obtuvo dos nominaciones a los Globos de Oro, incluida mejor dirección.
Su presencia también ha destacado en el ámbito de la moda. Considerada un icono de estilo indie, Gyllenhaal apuesta por una estética elegante y sofisticada, con predilección por firmas como Prada y siluetas alargadas. Ha destacado en alfombras rojas con elecciones como un vestido de lentejuelas combinado con pantalones en los Globos de Oro de 2018, así como diseños de Marni, Dries Van Noten o Loewe en eventos como la Gala del Met o el Festival de Venecia.
Comprometida con causas sociales, la actriz ha denunciado el sexismo en la industria de Hollywood y ha defendido cuestiones como la sostenibilidad. Entre sus reivindicaciones, ha señalado las dificultades que enfrentan las mujeres en el cine, llegando a relatar cómo fue considerada “demasiado mayor” para determinados papeles antes de cumplir los cuarenta.
Con una carrera que abarca interpretación, dirección y activismo, Maggie Gyllenhaal se ha consolidado como una figura relevante del cine contemporáneo, capaz de moverse entre el cine independiente y las grandes producciones sin perder una identidad propia.
