La temporada de premios llega a su gran final en el Dolby Theatre de Los Ángeles con la celebración de la 98ª edición de los Premios Oscar. Presentada por segundo año consecutivo por el cómico Conan O’Brien, la gala reúne a la industria cinematográfica internacional en la noche más esperada de Hollywood. Pero antes de que se entreguen las estatuillas sobre el escenario, todas las miradas se concentran en la alfombra roja: el primer gran espectáculo de la velada, donde el cine, la moda y la influencia cultural se cruzan ante los flashes.
Entre los protagonistas de la noche no solo destacan los grandes nombres de la industria, sino también varias figuras que representan el talento que está transformando Hollywood: jóvenes actores vinculados a la comunidad Forbes 30 Under 30 que hoy pisan la alfombra roja como algunos de los rostros más influyentes de su generación.
Timothee Chalamet, total look Givenchy

Timothée Chalamet, nominado a Mejor Actor por su interpretación en Marty Supreme.
El actor estadounidense se ha consolidado en los últimos años como uno de los intérpretes más magnéticos de su generación, capaz de moverse entre el cine independiente y las superproducciones sin perder identidad. En la película dirigida por Josh Safdie interpreta a Marty Mauser, un excéntrico prodigio del ping-pong cuya ambición y obsesión lo llevan a competir en los circuitos más inesperados. Su candidatura confirma el momento creativo que atraviesa Chalamet, convertido ya en un referente tanto dentro como fuera de la pantalla.
Jessie Buckley, vestida de Chanel

Jessie Buckley, nominada a Mejor Actriz por su papel en Hamnet, firma una de las interpretaciones más celebradas de la temporada, dando vida a Agnes Hathaway en la adaptación cinematográfica de la novela de Maggie O’Farrell. Su trabajo, cargado de emoción y profundidad, ha sido señalado por la crítica como uno de los grandes logros interpretativos del año.
En la alfombra roja, Buckley acompañó ese momento con un guiño al glamour clásico de Hollywood: un vestido de Chanel inspirado en el icónico estilo que lució Grace Kelly en 1956, una referencia que refuerza la conexión entre la elegancia atemporal del cine y la nueva generación de intérpretes que hoy protagoniza la industria
Jacob Elordi

Jacob Elordi, debuta entre los nominados candidato a Mejor Actor de Reparto por su papel en Frankenstein. El actor australiano continúa así una transición que comenzó hace unos años: de fenómeno televisivo a intérprete con peso en el cine de autor y las grandes producciones. En esta nueva adaptación del clásico literario, Elordi ofrece una interpretación intensa que ha sido una de las sorpresas de la temporada de premios.
Paul Mescal y Gracie Abrams
Mescal, considerado uno de los intérpretes más sólidos de su generación tras el éxito de sus últimos proyectos cinematográficos, compartió llegada con Abrams, una de las voces emergentes del pop internacional.
La gala también cuenta con la presencia de jóvenes talentos sobre el escenario. Anna Cathcart, una de las actrices más reconocidas de la nueva generación, participa como presentadora de la ceremonia, sumándose al grupo de figuras encargadas de entregar algunos de los premios de la noche.
Su presencia, junto a la de actores como Chalamet, Elordi o Buckley, refleja un cambio generacional que se hace cada vez más visible en Hollywood. Nombres que hace apenas unos años aparecían en listas de talento emergente como Forbes 30 Under 30 hoy ocupan un lugar central en la industria cinematográfica y en la conversación cultural global.
En una noche donde el cine celebra sus mayores logros, la alfombra roja también confirma algo más: que una nueva generación de actores está escribiendo el próximo capítulo de Hollywood.
