«Hay una gran cantidad de pruebas que indican que el Gobierno presentó estas citaciones a la Junta para presionar a su presidente a que votara a favor de una bajada de los tipos de interés o a que dimitiera», ha razonado el magistrado James Boasberg en su dictamen.
«Por otro lado, el Gobierno no ha aportado prácticamente ninguna prueba que permita sospechar que Powell haya cometido un delito. De hecho, sus argumentos son tan endebles e infundados que este tribunal no puede sino concluir que se trata de un pretexto», ha abundado.
Pese a que la investigación iniciada a instancias de la Casa Blanca buscaba forzar un recorte de tipos desde la Fed, no todos los republicanos se han mostrado de acuerdo con la decisión de la Administración Trump de investigar a Powell.
En este sentido, el senador republicano por Carolina del Norte Thom Tillis advirtió de que bloquearía la nominación del próximo presidente de la Fed, Kevin Warsh, el cual fue elegido en enero por Trump, a menos que se diera carpetazo definitivo al asunto.

