«Este es el objetivo de la reunión de hoy: anticiparnos, coordinar esfuerzos, activar el escudo industrial de Euskadi ante cualquier escenario. Ojalá acabe pronto el conflicto, pero si esto se alarga, hay que estar preparados y por eso vamos a activar todo lo que está en nuestras manos», ha declarado el lehendakari antes del inicio de la IV reunión del Grupo para la defensa Industrial.
El encuentro ha comenzado a las cinco y media de la tarde, y en él participan el Gobierno vasco, las diputaciones y sindicatos. Desde una hora antes se han concentrado en las inmediaciones los trabajadores de Tubos Reunidos, que se enfrentan a 301 despidos en las fábricas de Amurrio y Trapaga, para reclamar soluciones a su situación.
Antes de entrar a la reunión, Pradales ha mantenido un breve encuentro con dos representantes de los trabajadores para escuchar sus reivindicaciones.
«RESPUESTA CONSENSUADA»
A la entrada de la Mesa para la Defensa de la Industria, el jefe del Ejecutivo vasco ha explicado que esta tiene el objetivo de escuchar al tejido industrial y a los agentes sociales, compartir información y coordinar una respuesta consensuada ante el conflicto en Irán.
Según ha indicado, el Gobierno vasco ya está preparando un primer paquete de medidas, preocupado, sobre todo, por el empleo industrial, la industria electrointensiva y cómo puede afectar este conflicto a los bolsillos de la ciudadanía.
