‘GCF II’ ha recibido compromisos de socios institucionales procedentes de todo el mundo, entre ellos fondos soberanos, compañías de seguros y fondos de pensiones, según informó el fondo inversor en un comunicado.
Por su parte, y tras realizar 12 inversiones globales diversificadas en tecnologías y estructuras de deuda, el fondo predecesor, ‘GCF I’, ha alcanzado el 100% del capital comprometido y completó su primera desinversión total en el cuarto trimestre del 2025.
A su vez, el ‘GCF II’ ya ha realizado una primera inversión a través de la refinanciación de una cartera neerlandesa de activos solares y de almacenamiento en baterías (BESS) con una capacidad total de 450 megavatios (MW).
La estrategia de inversión del fondo se centra en proporcionar soluciones de financiación mediante crédito a proyectos de energías renovables, empresas vinculadas a la transición energética y oportunidades adyacentes en jurisdicciones de la OCDE, principalmente en Europa, Norteamérica y determinados países de Asia-Pacífico.
En concreto, ‘GCF II’ se orienta hacia deuda con mayor rentabilidad, con el foco en inversiones de crédito senior garantizado y en carteras equilibradas y diversificadas en distintos tipos de transacciones, fases del ciclo de vida de los proyectos, geografías y tecnologías.
«Creemos que el mercado para este tipo de capital ofrece a los inversores un atractivo retorno ajustado al riesgo, al tiempo que proporciona al mercado una solución de financiación que ayudará a impulsar el desarrollo de las infraestructuras energéticas que tanto se necesitan», afirmó el socio y codirector de la plataforma de crédito de CIP, Jakob Groot.
