El pasado 30 de enero, CaixaBank informó de que cerró 2025 con un beneficio neto de 5.891 millones de euros, un 1,8% más que en 2024, por lo que propondrá a la Junta General de Accionistas distribuir un dividendo complementario en efectivo de 2.320 millones, equivalente a 0,3321 euros brutos por acción, a abonar durante el mes de abril.
Sin embargo, Gortázar ha subrayado que el potencial financiero de CaixaBank ha permitido elevar un 15% el dividendo total con cargo a los resultados de 2025 hasta 50 céntimos de euro brutos por acción, y una cuantía global de 3.499 millones de euros.
De esta manera, el ‘payout’ se situará en el 59,4%, según la propuesta de distribución que se someterá a la aprobación de la Junta General Ordinaria de Accionistas.
En su intervención ante el Comité Consultivo, el consejero delegado ha puesto en valor «la capacidad del banco para generar resultados recurrentes y sostenibles, incluso en un contexto de moderación de tipos de interés, lo que nos permite ofrecer una retribución adecuada a nuestros accionistas».
«La buena evolución del negocio ha permitido también revisar al alza los objetivos de crecimiento y de rentabilidad que habíamos proyectado en el Plan Estratégico 2025-2027», ha agregado.

