La patronal pide que se siga el ejemplo de Francia, donde el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ya ha anunciado el inicio de 500 controles estratégicos en gasolineras de todo el país para frenar «cualquier intento de abuso de precios o márgenes comerciales injustificados».
«No es aceptable que el conflicto en Oriente Medio se traduzca, en menos de una semana, en subidas de hasta 30 céntimos por litro en los surtidores españoles. Se está produciendo un ‘efecto cohete’ (subida inmediata ante la mínima inestabilidad), frente al ‘efecto pluma’ (bajada lentísima cuando el crudo desciende), lo que asfixia directamente a los transportistas autónomos y a las pymes, que no pueden repercutir estos costes de forma instantánea», argumenta en un comunicado.
Por ello, solicita al Gobierno español la urgente activación de un plan de inspección desde los organismos tanto de consumo como de competencia para verificar que las subidas actuales corresponden a costes reales y no a maniobras especulativas, así como recuperar mecanismos de control «que eviten beneficios extraordinarios de las petroleras a costa de la crisis internacional».

