Su presidente, Francisco Aranda, ha advertido de la aplicación de recargos en las cadenas de suministro en las últimas horas, subidas del coste de los fletes y la multiplicación de las dificultades en las rutas aéreas y terrestres, lo que incrementa los costes operativos y cree que pone en riesgo la continuidad de la actividad logística.
«Gran parte de las mercancías procedentes de Asia realizaban escala en los países del conflicto, y el cierre del espacio aéreo obliga ahora a buscar rutas alternativas más prolongadas y costosas», ha explicado Aranda, quien ha precisado que entre los productos más expuestos en la ruta Asia-Europa se encuentran la electrónica y los semiconductores, los medicamentos, la moda de temporada, los repuestos industriales y los artículos de comercio electrónico.
«Cada céntimo que sube el combustible reduce directamente los márgenes, y por ello tanto los servicios FTL (carga completa) como los LTL (carga parcial) y los portacontenedores han anunciado un incremento del FES, el recargo por combustible», ha advertido.
