La presencia de mujeres en altos cargos de las empresas españolas ha avanzado en los últimos años, especialmente entre las grandes cotizadas del Ibex 35. Sin embargo, entre las empresas del middle market la igualdad en la cúpula directiva va en retroceso: solo el año pasado, el porcentaje de compañías sin ninguna mujer en su comité directivo pasó del 4,5% al 7,8%. Un retroceso que muestra que la paridad en la realidad empresarial sigue siendo una asignatura pendiente.
Actualmente, el 37,2% de los puestos directivos en España están ocupados por mujeres, una cifra que sitúa al país por encima de la media europea, del 34,9%, y también de la media mundial, del 32,9%. Sin embargo, acumula dos años consecutivos de retrocesos, tras haber alcanzado niveles cercanos al 40%, según datos del informe Women in Business 2026 de Grant Thornton. Este descenso ha provocado que España salga del grupo de los diez países con mayor representación femenina en niveles ejecutivos y pase a ocupar la posición número catorce a nivel global.
Esta tendencia negativa se acentúa en los niveles de mayor responsabilidad, donde la participación femenina sigue siendo muy limitada. En solo tres años, el porcentaje de consejeras delegadas en España ha caído diez puntos, del 28,5% al 18,5%. Lo más preocupante es que hace una década la cifra era prácticamente la misma: un 18%. Algo similar ocurre con las presidencias femeninas, donde también el estancamiento es evidente. En 2016, el 3% de las empresas contaban con una presidenta al frente; hoy, ese porcentaje apenas ha subido al 3,5%. Diez años después, los cambios siguen siendo limitados, lo que pone de manifiesto la persistencia del llamado techo de cristal en los niveles más altos de liderazgo empresarial.
A pesar de este escenario, la ralentización no es exclusiva de España. A nivel global, el porcentaje de mujeres en la alta dirección se ha reducido ligeramente. Mientras que Europa apenas ha registrado un crecimiento marginal, regiones como África y Norteamérica han experimentado descensos más pronunciados. Sin embargo, si se observa la evolución de los últimos 22 años, la representación femenina ha aumentado 13,4 puntos porcentuales, incluso considerando retrocesos puntuales. Si esta tendencia continúa, se espera que la paridad de género en los roles de responsabilidad se alcance hacia 2051, según el estudio.
No obstante, en España no todas las áreas presentan la misma situación: mientras la cúpula sigue estancada, algunas funciones ejecutivas registran una mayor representación femenina. La mayor concentración se da en recursos humanos, con un 43%, seguida de finanzas, con un 38,5%, que a menudo sirve de antesala de la dirección general. Marketing completa la lista.
El Ibex marca el camino de la igualdad
La igualdad gana posiciones en las empresas españolas que cotizan en Bolsa. El Ibex 35 lidera los avances superando por primera vez el 41,2% de integrantes femeninas en sus consejos de administración. Una cifra récord impulsada en parte por las nuevas exigencias regulatorias y por la creciente conciencia de las empresas sobre la importancia de contar con una representación equilibrada en la toma de decisiones estratégicas.
Por su parte, las cotizadas españolas registran una representación femenina del 37,7% en sus juntas directivas, acercándose a la meta establecida por la Ley de Representación Paritaria. Esta normativa obliga a que al menos el 40% de los miembros de los consejos pertenezcan al sexo menos representado. Las compañías del Ibex 35 deberán cumplir este objetivo antes de junio de 2026, mientras que el resto de cotizadas tiene de plazo hasta junio de 2027.
Hoy el 65% de las 115 empresas cotizadas cumplen con este objetivo, lo que supone el 56,5%. La evolución más positiva se concentra en el selectivo español, donde 28 de las 35 compañías que lo integran también lo alcanzan o lo superan, según el XIV Informe de Mujeres en los Consejos del Ibex 35, elaborado por el IESE y Atrevia. Además, se ha triplicado el número de organizaciones en las que las directivas superan a los hombres en los órganos de decisión, con Bankinter, Redeia e IAG a la cabeza.
Sin embargo, los cargos de máxima gestión siguen siendo un terreno mayoritariamente masculino. Entre las pocas mujeres que presiden compañías del Ibex figuran: Dolores Dancausa (Bankinter), Marta Ortega (Inditex), Beatriz Corredor (Realia), Anne-Catherine Berner (Grifols) y Ana Botín (Santander), siendo Botín la única presidenta ejecutiva. En el mercado continuo, apenas hay 10 presidentas y cinco consejeras delegadas.
En la alta dirección empresarial, la paridad sigue siendo la excepción. Aunque el liderazgo femenino ha avanzado en los últimos años, los datos muestran que los progresos no están garantizados. La igualdad en los niveles más altos de decisión sigue requiriendo un compromiso constante de empresas, instituciones y reguladores para consolidar un liderazgo verdaderamente equitativo.
