Desde el arranque de año, la compañía acumula un retroceso del 14,79%, tras un mal final de año 2025 en el terreno bursátil, mientras que en la semana actual suma un alza del 6,58%.
El pasado noviembre de 2025, vio cómo su cotización se precipitó hasta perder la mitad de valor, desde los 7,29 euros por acción a los 3,49 euros en apenas cuatro días, entre el 17 y el 21 de ese mes.
El motivo fue rebajar en 60 millones de euros su previsión de resultado Ebitda ‘cash’ para el año fiscal 2026, es decir, hasta los 155 millones de euros, un 14% menos que el ejercicio pasado. Esta reducción se debió principalmente a un cambio inferior de 52 millones de euros en los ingresos diferidos generados por Prime al introducir el modelo de pagos mensuales/trimestrales, mientras que el resto se debe al conservador menor nivel de acceso a Ryanair.
Adicionalmente, la agencia de viajes ‘online’ alcanzó mínimos desde 2020 el reciente 24 de febrero, cuando intercambió su precio a los 2,80 euros por título.
De vuelta con los resultados, los ingresos crecieron un 3% en el periodo, hasta los 502,8 millones de euros, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ‘cash’ de eDreams registró 126,7 millones de euros (+2%) y el Ebitda ajustado se disparó un 74%, hasta totalizar 138,4 millones de euros.
De cara al ejercicio fiscal 2026 completo, la previsiones de eDreams se mantienen o, incluso, pueden superarse: 7,9 millones de suscriptores, 172,9 millones de euros de Ebitda ajustado y 155 millones de euros en Ebitda ‘Cash’.
Según lo previsto, los resultados del cuarto trimestre se verán afectados respecto al año anterior por la inversión en nuevos mercados, la inestabilidad en el acceso al contenido de Ryanair y el impacto en caja del cambio de suscripción anual a suscripción anual con cuotas mensuales.
