Una vez reciba el mandato del Consejo (gobiernos), Bruselas podrá negociar pactos individuales con cada uno de estos países para que se adapten a las reglas europeas de itinerancia y puedan así unirse al marco de «roaming como en casa».
El Ejecutivo comunitario, que ya ha negociado este tipo de convenios con otros vecinos como Ucrania y Moldavia, defiende que el modelo ofrece una «conectividad sin fisuras a precios nacionales», lo que beneficiará no sólo a los ciudadanos y empresas de los Balcanes occidentales que viajen a la UE, sino también a los europeos que viajen a la región.
El acuerdo hará que sea «más fácil y más asequible» mantenerse en contacto con su entorno mientras se está en el extranjero para estudiar, trabajar o vacaciones, ha puesto en valor la institución comunitaria en un comunicado.
«Las tarifas de itinerancia son un problema para los ciudadanos en los Balcanes occidentales, porque afectan a los trabajadores que cruzan las fronteras y a las familias que simplemente quieren mantenerse en contacto», ha apuntado la comisaria de Ampliación, Marta Kos.
Con ello, la comisaria ha asegurado que una vez que estos países se sumen al programa de itinerancia sin sobrecostes los usuarios de telefonía e Internet podrán olvidarse de «facturas sorpresa» o «altos recargos» cuando viajan, una situación que los ciudadanos de la Unión «ya no conocen».

