Cuatro décadas y media después del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el conocido 23F sigue siendo uno de los episodios más analizados y también más incompletos de la historia reciente de España. A pesar de las investigaciones, los juicios y los testimonios acumulados durante años, una parte relevante de la información oficial ha permanecido fuera del alcance público, alimentando incógnitas sobre lo que ocurrió realmente en aquellas horas decisivas.
Ese escenario comienza ahora a cambiar. El Gobierno ha anunciado la desclasificación de más de un centenar de documentos relacionados con aquella jornada, una decisión que permitirá a historiadores, periodistas y ciudadanos acceder directamente a fuentes primarias hasta ahora inaccesibles. No se trata solo de ampliar información, sino de afinar la reconstrucción de los hechos con mayor rigor.
Cuándo y cómo se podrán consultar
La publicación oficial de estos documentos tendrá lugar hoy, 25 de febrero de 2026, momento en el que quedarán registrados en el Boletín Oficial del Estado. Desde ese mismo día, previsiblemente a partir del mediodía, estarán disponibles para su consulta pública sin necesidad de procedimientos especiales.
El acceso será relativamente sencillo. Por un lado, cualquier persona podrá acudir al BOE y buscar la disposición correspondiente a esa fecha. Por otro, el propio Gobierno ha señalado que los documentos estarán también alojados en la página web de La Moncloa, donde se espera que aparezcan organizados en un apartado específico que facilite su consulta y descarga. Este doble canal busca garantizar tanto la oficialidad como la accesibilidad del contenido.
Qué revelarán los nuevos documentos
El interés principal de esta desclasificación reside en la naturaleza de los materiales que saldrán a la luz. Entre ellos destacan las comunicaciones mantenidas entre la Casa Real, el Ejecutivo y distintos mandos militares durante las horas en que el Congreso permanecía ocupado. Estas conversaciones, hasta ahora desconocidas en su totalidad, pueden resultar determinantes para entender la secuencia de decisiones y reacciones institucionales.
Otro bloque especialmente relevante lo constituyen las llamadas recibidas por el teniente coronel Antonio Tejero dentro del Congreso. Estos registros, que ya fueron parcialmente mencionados en el sumario judicial, podrían aportar nuevos matices sobre los apoyos, contactos o presiones que rodearon la acción golpista.
A ello se suma parte del sumario del caso, un conjunto documental amplio que recoge pruebas, declaraciones y materiales recopilados durante la investigación judicial. Aunque no necesariamente se hará público en su totalidad, su apertura parcial ya supone un avance significativo.
También se espera la inclusión de documentación procedente de los servicios de inteligencia de la época, el antiguo CESID (hoy CNI). Este tipo de archivos es especialmente sensible, ya que puede ofrecer información sobre lo que se sabía antes del golpe, cómo se interpretaron los movimientos en tiempo real y qué análisis se realizaron posteriormente.
Los límites de la desclasificación
Pese a la importancia del anuncio, conviene tener en cuenta que la desclasificación no implica necesariamente el acceso a toda la información existente. Algunos documentos podrían quedar fuera por depender de otras instituciones o por estar sujetos a normativas específicas de protección.
Es el caso de determinadas partes del sumario judicial conservado en el Tribunal Supremo o de ciertos materiales de inteligencia que, por su naturaleza, podrían seguir restringidos. Esto significa que, aunque el conocimiento sobre el 23F avanzará, es probable que algunas incógnitas continúen abiertas.
Un paso relevante para la memoria democrática
La apertura de estos archivos supone un momento significativo para el estudio y la comprensión de uno de los episodios más delicados de la democracia española. Más allá del interés académico, se trata también de una cuestión de transparencia institucional y de acceso a la información pública.
Con este Gobierno se ha logrado abrir al público una documentación clave que durante décadas permaneció oculta, permitiendo comprender con mayor precisión un momento decisivo de la historia reciente de España.
