«Es cierto que hay que limpiar el trastero de vez en cuando. Hay que reordenar el libro y hacerlo más sensato, más proporcionado. […] Pero creo, también, que hay que prestar atención a ese ‘adagio’ […] que decía que antes de derribar una valla hay que entender muy bien por qué se construyó», ha explicado durante su intervención este lunes en la Cátedra Economía y Sociedad Fundación ‘La Caixa’.
Buenaventura ha asegurado que el proceso simplificador debe hacerse «con mucho cuidado» y «con tiento» dado que, pese a su nombre, «no es en absoluto simple». El líder de IOSCO ha sostenido que es necesario «derogar bien».
En este sentido, ha enmarcado la presente tendencia desreguladora dentro de unos «ciclos de mayor o menor intensidad» que cuestionan la cooperación multilateral, con su consiguiente traslación a la colaboración regulatoria.
«Hemos visto cambios políticos importantes en algunas jurisdicciones que ponen en duda el grado de entusiasmo con el que abordan la cooperación multilateral […]. Eso puede tener cierto impacto en la efectividad de las organizaciones [internacionales]. Y, en cierto modo, es una extensión de las tensiones geopolíticas que estamos viviendo», ha elaborado.
Buenaventura ha señalado que Europa es un «alumno aventajado» a la hora de importar y hacer suyos los estándares internacionalmente acordados, lo cual no sucede con la misma intensidad en otros países. Esto podría derivar en brechas regulatorias.

