«Si bien el plan conlleva una reducción neta de un máximo de 77 puestos de trabajo, Solvay está comprometida a gestionar responsablemente el impacto social en estrecho diálogo con los representantes de los trabajadores», ha expresado la compañía.
En un comunicado, Solvay ha explicado que se trata de una «necesaria reorganización estratégica» para «garantizar la viabilidad a largo plazo» de la fábrica cántabra.
«Al ajustar la capacidad de producción de carbonato sódico a 420 kt por año, estamos abordando directamente los desafíos estructurales del mercado, como el exceso de capacidad global y las desventajas de costes insostenibles en Europa», ha argumentado Solvay.
Según la dirección, esta medida «permite continuar invirtiendo en nuestro futuro, preserva plenamente nuestras operaciones esenciales de bicarbonato sódico y asegura el futuro a largo plazo de las actividades restantes».

