Hasta 2024, Renfe devolvía el 50% del precio del billete por retrasos de 15 minutos y el 100% por retrasos de 30 minutos, lo que situaba a España entre los países con mayor protección para los viajeros ferroviarios.
Con la entrada de Iryo y Ouigo, que tenían compromisos de puntualidad menos favorables para los viajeros, Renfe elevó hasta los 60 minutos el retraso mínimo para devolver el 50% y hasta los 90 minutos el del 100%.
Sin embargo, el PP consiguió introducir en el trámite parlamentario de la nueva Ley de Movilidad Sostenible una disposición para obligar al Gobierno a recuperar las indemnizaciones anteriores.
No obstante, Renfe asegura que esa disposición está pendiente de desarrollo reglamentario, por lo que no procede aplicarla. Además, el Gobierno cree que no es legal obligar solo a un operador a aplicar una política de indemnizaciones, ya que operaría en peores condiciones de competencia que sus rivales Iryo y Ouigo.
«OCU considera que esta situación supone un incumplimiento evidente de una obligación legal y un serio perjuicio para los viajeros, especialmente en un contexto marcado por el aumento de retrasos y cancelaciones derivado de los recientes incidentes en la red ferroviaria», denuncia la organización de consumidores.

