La plataforma nació con el objetivo de garantizar el control y cumplimiento de las obligaciones medioambientales, pero su diseño «penaliza gravemente» al pequeño comercio.
Actualmente, más del 70% del RAEE correctamente gestionado se realiza por parte de la distribución comercial y, dentro del sector, el comercio local de electrodomésticos destaca por su gran aportación en volumen y por ser el colectivo de mayor capilaridad en los territorios que recoge RAEE en las viviendas que adquieren un aparato nuevo y entregan uno antiguo.
Sin embargo, otros canales de comercialización como determinados ‘marketplaces’ no están cumpliendo correctamente con sus obligaciones en materia de RAEE y ejercen una «competencia desleal», evitando los costes asociados a la correcta gestión de los mismos.
Asimismo, la distribución de proximidad no se ha dado de alta debido a las importantes «complicaciones técnicas» que presenta en base a los requisitos actuales.
Desde entonces, las asociaciones de comerciantes de electrodomésticos se han reunido en diversas ocasiones con las responsables del área para trasladar los problemas detectados y proponer soluciones.
Pese a estos esfuerzos, sólo han conseguido delegar ciertas responsabilidades en las asociaciones y la posibilidad de que las tiendas se den de alta mediante una declaración responsable, según denuncia FECE.

