En un mensaje en su Lindekin, Escarrer ha destacado que esta prohibición «pone las bases para una mejor convivencia y para que no se sigan agravando cada día más los problemas para acceder a una vivienda en alquiler».
«La clave de un futuro turístico más sostenible no es crecer por crecer, sino ordenar y mejorar lo que ya tenemos, apostando por calidad y desestacionalización», ha considerado.
Para Escarrer, la proliferación descontrolada de viviendas de alquiler turístico es un factor que «desvirtúa cualquier esfuerzo de las administraciones y las empresas por avanzar».
Así, ha enmarcado la medida del Ayuntamiento en la lucha contra la oferta ilegal y alegal de viviendas turísticas que, a su entender, ha desvirtuado el mercado del alquiler residencial, «haciéndolo casi inalcanzable y que satura y gentrifica» las ciudades y destinos «al margen de cualquier planificación».
«Enhorabuena al Ayuntamiento de Palma y a su estupendo alcalde, Jaime Martínez», ha concluido en su mensaje.
