A la hora de valorar los datos, en palabras de su presidenta, Ana Beriain, «reflejan estabilidad y la confianza que el sector ofrece, tanto a inversores como a clientes», mientras que, sobre la creación de empleo, ha resaltado que es «un indicador de que el camping aporta valor social y estabilidad a las comunidades locales».
Aunque las ventas crecen de manera progresiva, el número de campings se mantiene en torno a 1.000 instalaciones, prácticamente sin variación en los últimos años.
Desde la entidad ha señalado que esta estabilidad limita el ritmo de crecimiento, ya que la oferta actual, especialmente en la costa mediterránea, no permite absorber toda la demanda que existiría si se facilitaran nuevas aperturas.
«Existen consultas frecuentes sobre la apertura de nuevos campings debido al interés creciente en esta modalidad de turismo. Sin embargo, la normativa y las trabas burocráticas limitan la ampliación y apertura de nuevas instalaciones, y esto condiciona el ritmo de expansión del sector», ha subrayado Beriain.
