Fuentes de la empresa destacan que esta cifra de seguimiento es la menor de las tres jornadas de huelga convocadas, tras el 11,6% del lunes y el 2% del martes, lo que evidencia, en opinión de Renfe, su «escasa representación».
Pese a ese reducido seguimiento, se están produciendo cancelaciones de servicios de larga distancia, especialmente en el Corredor Nordeste y en Levante, así como cancelaciones en el núcleo de Cercanías de Málaga y en servicios Avant entre Madrid y Castilla y León.
Desde los sindicatos confirman esta serie de cancelaciones y recuerdan que ayer, pese a que los sindicatos mayoritarios ya habían desconvocado, más de 500 servicios de Cercanías fueron cancelados, con especial incidencia en País Vasco, Sevilla, Asturias, Valencia y Málaga; más de 100 servicios de Media Distancia y Regionales se suprimieron; y 50 circulaciones de Larga Distancia y Alta Velocidad se vieron afectadas.
Para paliar esta situación, Renfe ha reubicado a los viajeros cuando ha sido posible, con el fin de minimizar las molestias derivadas de estos paros, que han afectado también a Iryo y Ouigo.
Desde CGT, uno de los sindicatos que mantiene la huelga, junto con Alferro y Sindicato Ferroviario (SF), trasladan que Renfe «está tratando de silenciar y desmovilizar a las personas trabajadoras con mayor intensidad que algunas operadoras privadas», citando, en concreto, a Ouigo, de la que dicen que «ha facilitado el ejercicio del derecho a huelga frente a las maniobras de confusión y presión detectadas en otras empresas».
Después de que los sindicatos mayoritarios (Semaf, CCOO y UGT) desconvocasen la huelga el lunes por la tarde, Renfe pidió al Ministerio que se revocasen los servicios mínimos. Sin embargo, en Iryo y Ouigo se mantienen y continúan las cancelaciones, aunque este miércoles es el último día de huelga.
Debido a que Renfe ha renunciado voluntariamente a los servicios mínimos, cualquier trabajador puede sumarse a la huelga en cualquier momento y servicio.
