Fuentes de la empresa aseguran que la normalidad en la prestación de los servicios se recupera progresivamente, aunque admiten que la huelga sigue provocando algunas demoras y alteraciones puntuales del servicio.
Para paliar esta situación, Renfe ha reubicado a los viajeros cuando ha sido posible, con el fin de minimizar las molestias derivadas de estos paros, que han afectado también a Iryo y Ouigo.
Después de que los sindicatos mayoritarios (Semaf, CCOO y UGT) desconvocasen la huelga el lunes por la tarde, Renfe pidió al Ministerio que se revocasen los servicios mínimos. Sin embargo, en Iryo y Ouigo se mantienen y continúan las cancelaciones.
Debido a que Renfe ha renunciado voluntariamente a los servicios mínimos, cualquier trabajador puede sumarse a la huelga en cualquier momento y servicio.
Desde CGT, uno de los sindicatos que mantiene la huelga, junto con Alferro y Sindicato Ferroviario (SF), defienden que se están detectando «muchas más supresiones e incidencias que ayer».
En concreto, aseguran que la zona Sur esta sufriendo supresiones de trenes de media distancia y Avant, así como en Galicia y Asturias. En Rodalies, puesto que la empresa achaca las incidencias a los problemas de la infraestructura, es más difícil valorar la afectación de la huelga.
Tras el lunes y el martes, la próxima jornada de paros será el miércoles, último día de este paro inicialmente convocado por todo el sector, pero desconvocado ayer por Semaf, CCOO y UGT tras arrancar al Gobierno un acuerdo para sumar 3.600 nuevos trabajadores en Adif y Renfe y más de 1.000 millones adicionales de inversión en el mantenimiento de las redes, entre otras medidas.
