Héctor Grisi es uno de los banqueros más influyentes del momento. Desde que asumió como consejero delegado de Banco Santander a principios de 2023, ha llevado al grupo español a replantear su estrategia global con un enfoque claro en crecimiento, eficiencia y adaptación a los nuevos tiempos del sistema financiero.
Grisi no llegó de fuera: construyó su carrera dentro de Santander, ocupando posiciones clave que le permitieron conocer a fondo los mercados más importantes para el banco. Su experiencia incluye la gestión de filiales en América y Europa, lo que le dio herramientas para liderar una entidad tan dispersa geográficamente como Santander.
Bajo su liderazgo, el banco ha buscado equilibrar la expansión internacional con la rentabilidad. Uno de los proyectos más destacados de los últimos meses ha sido la adquisición de Webster Bank en Estados Unidos, una operación multimillonaria que refuerza la presencia del grupo en un mercado estratégico. Para Grisi, este movimiento no solo aumenta el tamaño de Santander en Norteamérica, sino que también le permite posicionarse como una institución relevante dentro del competitivo sector bancario estadounidense.
Además de crecer, Grisi ha impulsado la transformación tecnológica de la entidad. Ha promovido inversiones en digitalización y modernización de sistemas, con el objetivo de acelerar procesos, mejorar la experiencia de los clientes y reducir costes operativos. En sus discursos públicos, suele repetir que un banco del siglo XXI debe combinar la solidez financiera tradicional con la agilidad que demandan los usuarios digitales.
La gestión de Grisi también se caracteriza por una relación estrecha con los resultados financieros. Bajo su dirección, Santander ha mejorado su rentabilidad y ha mantenido una política de retorno al accionista que incluye dividendos consistentes, lo que ha sido bien recibido por los mercados. Al mismo tiempo, ha defendido un equilibrio entre expansión y disciplina en el uso del capital, evitando decisiones arriesgadas que pudieran comprometer la estabilidad a largo plazo.
Su visión va más allá de cifras y mercados: Grisi también ha promovido una cultura interna orientada a la simplificación de procesos y al refuerzo de talento, con especial atención a la capacidad de innovación dentro de la organización. Para él, un banco competitivo debe ser flexible, estar abierto a nuevas ideas y saber adaptarse sin perder su esencia.
En un contexto global marcado por cambios rápidos, desafíos regulatorios y competencia tanto de grandes tecnológicas como de nuevos actores fintech, la figura de Héctor Grisi emerge como la de un ejecutivo que sabe combinar experiencia, visión estratégica y un enfoque pragmático. Su gestión en Santander no solo está definiendo la hoja de ruta del banco en el presente, sino también sentando las bases para su crecimiento sostenido en el futuro.
