Juan Roig vuelve a mover ficha fuera del gran consumo. El presidente de Mercadona, junto a su hija Hortensia Roig, ha entrado en el capital de Biotasmart, una startup valenciana especializada en la interpretación clínica de la microbiota, en una operación que refuerza el creciente interés inversor por la salud preventiva, la longevidad y la personalización médica.
La compañía ha cerrado una ronda de financiación de 500.000 euros liderada por Angels, el vehículo inversor de Roig integrado en Marina de Empresas, con la participación de Dacsa Group, la entidad pública Enisa y un grupo de business angels entre los que figuran, además de Hortensia Roig, perfiles con experiencia en tecnología, industria y emprendimiento.
La operación no solo consolida a Biotasmart dentro del ecosistema emprendedor valenciano, sino que la sitúa en el radar de uno de los inversores más influyentes del país en proyectos de alto potencial y orientación a largo plazo.
La microbiota como nuevo activo clínico
Biotasmart se ha especializado en un terreno cada vez más estratégico dentro de la salud: traducir la complejidad científica de la microbiota en decisiones clínicas accionables. Su propuesta no se centra en la investigación básica, sino en facilitar a médicos, nutricionistas y centros especializados herramientas prácticas para personalizar tratamientos de nutrición, bienestar y rendimiento.
La startup trabaja con cientos de parámetros microbiológicos, integrándolos en informes comprensibles y aplicables en consulta. El objetivo es claro: convertir la microbiota en una variable útil en la práctica clínica diaria, especialmente en ámbitos como la longevidad, la salud integrativa, la salud femenina y el alto rendimiento deportivo.
“Queremos que la microbiota deje de ser un dato complejo y pase a ser una herramienta real para el profesional sanitario, siempre con el paciente en el centro”, explica Olga Carbonell, CEO y fundadora de la compañía.
Escalar con criterio: clínicas, deporte y longevidad
La nueva financiación permitirá a Biotasmart consolidarse como partner estratégico de clínicas especializadas y centros deportivos, así como reforzar su equipo para acompañar el crecimiento de la demanda. No se trata de un modelo masivo dirigido al consumidor final, sino de una estrategia B2B enfocada a profesionales que buscan diferenciarse mediante medicina personalizada basada en datos.
Este posicionamiento encaja con una tendencia clara: el desplazamiento del gasto sanitario desde el tratamiento de la enfermedad hacia la prevención avanzada y la optimización de la salud, un mercado que crece impulsado por el envejecimiento de la población y la mayor conciencia sobre el bienestar a largo plazo.
La lógica de Angels: especialización y valor añadido
Desde Angels, el mensaje es coherente con su historial inversor. Pepe Peris, director general del vehículo, subraya el perfil de Carbonell y el enfoque diferencial del proyecto: especialización profunda, conocimiento del sector y una clara orientación a la calidad del servicio y al detalle del análisis.
No es una apuesta oportunista por una moda, sino por una tendencia estructural en la que tecnología, datos y salud convergen. La microbiota se perfila como uno de los grandes vectores de innovación en los próximos años, tanto en medicina como en nutrición y deporte.
Más allá de Mercadona
La entrada de Juan Roig y su entorno familiar en Biotasmart refuerza una idea ya conocida en el mercado: su actividad inversora va mucho más allá del retail. A través de Angels y Marina de Empresas, Roig ha construido uno de los ecosistemas de apoyo al emprendimiento más relevantes del sur de Europa, con foco en proyectos escalables, equipos sólidos y modelos de negocio con impacto real.
En este caso, la inversión combina tres elementos clave: ciencia aplicada, salud del futuro y capacidad de crecimiento. Una mezcla que explica por qué la microbiota ha dejado de ser solo un campo de investigación para convertirse en un activo estratégico dentro del negocio de la salud personalizada.
