CSIF también reclama la revisión y adaptación de los protocolos de seguridad ferroviaria, incrementar la plantilla, planes de inversión estatal para la mejora, renovación y mantenimiento de toda la infraestructura ferroviaria y de talleres (instalaciones, infraestructuras o equipos), terminar con la externalización de las cargas de trabajo y la profesionalización máxima de todos los puestos de responsabilidad.
CSIF considera que los paros deben servir para «potenciar el conocimiento y el capital humano con el que cuenta Renfe», y que se cumpla el acuerdo de noviembre de 2023, que garantizaba el mantenimiento de los puestos de trabajo en el traspaso de Rodalies y la viabilidad de Renfe Mercancías.
Por último, CSIF advierte de que siempre defenderá «su compromiso con un ferrocarril público y de calidad, y que esté siempre gestionado por los profesionales más competentes».
