Así lo ha asegurado Sordo en declaraciones a los medios de comunicación previas a la celebración de una asamblea en Zaragoza con el lema ‘De las respuestas a la acción’, donde ha insistido en que «todas las medidas que estaban encima de la mesa tienen que salir adelante», con independencia de la técnica legislativa o si van en «uno o dos decretos».
En este sentido, ha considerado «una absoluta irresponsabilidad» que se juegue con la revalorización de las pensiones y con todas las medidas sobre ingresos de la Seguridad Social que lleva aparejadas.
Sobre el rechazo de algunas formaciones políticas, como PP y Junts, a la prohibición de desahucios a personas vulnerables ha sido tajante: «A mí me parece una canallada querer llamar ‘okupas’ a personas que están en situaciones de vulnerabilidad extrema, a una madre con tres hijos, a una familia monomarental que temporalmente no pueda pagar un alquiler y alguien diga que les tienen que desalojar del piso».
Sordo ha defendido que, «evidentemente», son las administraciones públicas las que tienen que ofrecer las soluciones habitacionales y las que desplieguen una política integral que garantice el acceso a la vivienda. «Pero eso es una cosa de medio y sobre todo del largo plazo, y otra cosa es demonizar a familiar en situaciones de vulnerabilidad llamándoles ‘okupas’, comparándoles a alguien que entra de una patada en una casa», ha criticado.
«El encanallamiento de algunos mensajes políticos empieza a ser preocupante porque están promoviendo una sociedad de gente despiadada», ha lamentado el líder sindical, quien ha subrayado que es «brutal» confundir ambos conceptos y hablar de «inquiokupas» en referencia a personas que tienen un problema temporal para pagar un alquiler.
En resumen, ha instado a «reposar algunos mensajes» y a que salga el conjunto de medidas sociales propuestas por el Gobierno central, aunque ha reconocido que «si no tiene mayoría, pues las tiene que negociar».
