En opinión de los técnicos de Hacienda, el instrumento que delimita la capacidad económica no sujeta a gravamen en el IRPF es el mínimo personal y familiar, cuya actualización debería realizarse cuanto antes y acompasar en el futuro a las sucesivas revisiones del SMI.
En este contexto, consideran que la deducción en cuota es el mecanismo idóneo para evitar la tributación efectiva del SMI sin los efectos regresivos de las reducciones en base, y aseguran que se minimiza el impacto en las cuentas públicas, pues no todas las personas pueden agotar la deducción al tener mayores cargas personales y familiares o por insuficiencia de ingresos.
Gestha afirma que los aumentos del SMI sin tributación son los importes que menos incrementan los costes de los empresarios tanto por la vía de los salarios como por la del aumento de las bases mínimas de las cotizaciones sociales, lo que en el futuro podrá acercar las posiciones de Trabajo y la CEOE.
Por otra parte, los técnicos han pedido ampliar esta deducción a pensionistas y desempleados, cuyas percepciones son también rentas del trabajo.
