Entre las principales causas identificadas en la ‘Encuesta de Gestión del Absentismo 2026’, elaborada por WTW, se encuentran los problemas de salud mental (51%), las enfermedades leves (55%) y los trastornos musculoesqueléticos (32%).
Esto ha supuesto un cambio en el paradigma, ya que las compañías han comenzado a tratar el absentismo como un «factor clave» que impacta en la productividad, salud financiera y experiencia del empleado. El 81% de ellas reconoce «barreras significativas» para ofrecer una «gestión eficaz» frente a este problema, según el estudio.
Entre los principales retos se encuentran la integración insuficiente del apoyo al absentismo con indemnizaciones, beneficios, salud y bienestar (55%), programas de bienestar «ineficaces» (52%), falta de recursos en RR.HH. (49%), una cultura corporativa que «no respalda niveles adecuados» de absentismo (42%) y una aplicación «inconsistente» de las políticas (35%).
Asimismo, el informe ha mostrado que las empresas están rediseñando sus políticas para integrar la gestión del fenómeno con otras áreas de RR.HH., como la retribución o la mejora del bienestar. Con respecto a esta última, más del 50% la identifican como una prioridad, apostando por programas centrados en la prevención o apoyo psicológico.
La directora de desarrollo de negocio en ‘Salud y Beneficios’ de WTW España ha alertado que el absentismo se ha convertido en un asunto de «gestión estratégica del talento». Además, ha reclamado que las organizaciones «necesitan» herramientas, datos y políticas que les permitan anticiparse y actuar con visión de futuro.

