El pasado 16 de enero el Ministerio y la Conselleria de Territorio firmaron un acuerdo sobre el cambio de titularidad en el que se refleja que la Administración de la Generalitat de Catalunya asume el tramo de la B-23 entre sus kilómetros 0+000 – 6+920 (calzada ascendente) y 0+000 – 7+100 (calzada descendente) entre Barcelona y Sant Feliu de Llobregat, informa el BOE en un comunicado.
«El cambio de titularidad propuesto no menoscaba la continuidad de la Red de Carreteras del Estado, dado que se mantiene a través de las carreteras AP-7, A-2 y B-20 como alternativa viaria que permite la continuidad de la red viaria estatal y el acceso al puerto y al Aeropuerto de Barcelona», apuntan.

