El encuentro, que se celebrará por videoconferencia y contará con la participación del comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, dará a los ministros la oportunidad de reaccionar al plan presentado por el Ejecutivo comunitario en diciembre y debatir distintas cuestiones en torno a una crisis habitacional que preocupa cada vez más en toda Europa.
Entre los asuntos que podrían abordarse figura el impacto de los alquileres de corta duración en las zonas urbanas y turísticas, un fenómeno en el que el plan formulado no incide especialmente, pero sobre el que la Comisión prevé concretar una propuesta específica para definir «zonas tensionadas» y ofrecer una «caja de herramientas» con medidas para contener sus efectos a los diferentes estados mimebro.
Además, el plan de vivienda europeo apuesta por aumentar la oferta acelerando la construcción y reduciendo trabas administrativas, prevé movilizar hasta 10.000 millones de euros adicionales en los próximos dos años mediante una mayor reasignación de fondos europeos e introduce una nueva categoría de «vivienda asequible» dirigida a clases medias y trabajadores esenciales para facilitar su financiación.
La Comisión reconoce que la crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales y económicos del continente, en un contexto en el que los precios han aumentado de media más de un 60 % en la última década en la UE y los alquileres alrededor de un 20 %, afectando ya no solo a los colectivos más vulnerables, sino también a amplios sectores de la población.
